Wanda Nara, L-Gante y un cruce fallido en una gala llena de perlitas

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La primera edición de los premios Martín Fierro de la Música, celebrada en el porteño Tango Porteño, dejó una noche repleta de postales insólitas, encuentros (y desencuentros) entre figuras y emotivos homenajes a los grandes nombres de la escena nacional. Organizada por la Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (APTRA), la ceremonia reunió a artistas de distintas generaciones y géneros musicales.
Uno de los momentos más comentados tuvo como protagonista a Wanda Nara, que se llevó una estatuilla por su tema “Bad Bitch” en la categoría canción viral. Con su estilo descontracturado, la conductora tomó el micrófono y lanzó una frase que hizo reír al auditorio: “Hago tantas cosas que me había olvidado que en un momento también canté”. La distinción coronó la repercusión que tuvo su incursión en la música urbana.
Wanda aprovechó para agradecer a las artistas que la apoyaron en su aventura musical, entre ellas Lali Espósito, Cazzu, La Joaqui, Tini Stoessel y María Becerra, además de subrayar el rol de su equipo de trabajo. La escena se volvió aún más llamativa porque su ingreso al salón coincidió con una nota que L-Gante estaba brindando sobre la alfombra roja.
Consultado por los cronistas sobre su vínculo actual con Wanda, el referente de la cumbia 420 fue escueto pero claro: afirmó que mantienen una “relación de amistad” y aseguró que la situación entre ambos está “bastante bien”. Pese a estar a pocos metros de distancia, el esperado saludo cara a cara nunca llegó: una vez terminadas las entrevistas, el cantante se retiró por otro sector del lugar.
Juanse y La Mona en descapotable: show dentro del show
Otra postal que se robó flashes fue el ingreso de Juanse y Carlos “La Mona” Jiménez a bordo de un auto descapotable. La escena coincidió con un pasaje dedicado al cuarteto sobre el escenario principal, donde se presentaban La Banda de Carlitos y Eugenia Quevedo. El guiño rockero y cuartetero, mezclado con humor, aportó uno de los grandes bloopers simpáticos de la velada.
Sobre el escenario, Juanse y La Mona aprovecharon la ocasión para recordar sus cuatro décadas de amistad. El cordobés, emblema del cuarteto, también recibió un reconocimiento especial a su trayectoria y se permitió bromear sobre su carrera, que ya roza las seis décadas como intérprete popular.
Charly, Palito y los homenajes a las leyendas de la música
La gala tuvo, además, un fuerte componente emotivo con los homenajes a las grandes figuras de la música argentina. El premio “Leyenda de leyendas” fue para Charly García, quien agradeció a APTRA y envió un saludo a los músicos de todo el país. Fiel a su estilo, cerró su mensaje con su clásico “Say no more”, que se ganó una ovación.
Palito Ortega también fue distinguido por su extensa trayectoria. El artista recordó sus comienzos en el Club del Clan y repasó su paso por la música, el cine, la producción y la televisión. Agradeció a su familia, a sus equipos de trabajo y al público que lo acompañó durante décadas en escenarios y pantallas.
Entre los reconocidos también estuvo el Chaqueño Palavecino, que repasó sus 42 años de carrera y reivindicó la importancia de la música en las comunidades del interior del país. A su turno, Raúl Lavié, de 89 años, subrayó que todavía no piensa en el retiro y dedicó su distinción a las nuevas generaciones de artistas.
- Patricia Sosa remarcó las dificultades que afrontaron las mujeres en la industria musical en los años 80 y celebró los avances logrados en la actualidad.
- Juanse, premiado por su trayectoria en el rock, dedicó su estatuilla a Luis Alberto Spinetta, a quien definió como “el mejor artista de toda la historia de la música”.
“Nunca pensé que me iba a ganar un Martín Fierro”, dijo Charly García, al recibir el premio “Leyenda de leyendas”, antes de despedirse con su inconfundible “Say no more”.
La ceremonia incluyó también un segmento en memoria de músicos fallecidos y un sentido homenaje a Spinetta, representado por su hija Catarina y su nieto Benicio, quienes agradecieron que su obra siga viva en nuevas generaciones. Entre bloopers, humor y emoción, los Martín Fierro de la Música inauguraron una gala que busca consolidarse como referencia para la industria nacional.

