Pakistán respalda la vía diplomática en una zona clave para el comercio mundial

NewsITe
Pakistán manifestó su respaldo a todos los esfuerzos internacionales orientados a desactivar la crisis en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles del planeta para el transporte de petróleo y gas. Desde Islamabad sostienen que una reducción de la tensión favorecería el retorno de Estados Unidos e Irán al memorándum de entendimiento (MdE) de Islamabad, considerado una vía posible para recomponer los canales de diálogo entre ambos países.
El pronunciamiento se conoció durante la rueda de prensa semanal del Ministerio de Asuntos Exteriores paquistaní. Su portavoz, Tahir Hussain Andrabi, subrayó que la prioridad de Islamabad es «crear un entorno propicio» para el diálogo, en un contexto de creciente preocupación global por la seguridad energética y la estabilidad en Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el mar de Omán y el océano Índico. Por allí circula una parte sustancial del crudo que se consume en el mundo, por lo que cualquier escalada militar o bloqueo tiene impacto directo en los precios internacionales del petróleo y, en consecuencia, en la economía global. Por eso, voces diplomáticas y organismos multilaterales vienen reclamando prudencia y canales de comunicación abiertos entre Washington y Teherán.
El rol de Islamabad como mediador regional
Andrabi recordó que Pakistán mantiene históricas relaciones tanto con Irán como con Estados Unidos, y que esa posición le permite ofrecerse como puente para facilitar conversaciones. En esa línea, describió al MdE de Islamabad como un marco posible para reencauzar la relación entre las partes, hoy atravesada por desacuerdos en materia nuclear, sanciones económicas y disputas geopolíticas en la región.
«Reafirmamos el apoyo de Pakistán al diálogo y a la resolución pacífica de las disputas regionales», sostuvo el vocero, según consignó la Agencia Noticias Argentinas con información de Xinhua. El mensaje se alinea con la política exterior que Islamabad busca mostrar ante la comunidad internacional: un actor dispuesto a respaldar soluciones negociadas en escenarios de alta tensión.
- El estrecho de Ormuz es un paso obligado para buena parte de las exportaciones energéticas de Medio Oriente.
- Cualquier incidente en la zona repercute de inmediato en los mercados internacionales.
- Pakistán procura posicionarse como mediador entre Washington y Teherán.
- La vuelta al MdE de Islamabad es vista como una ventana diplomática para bajar la tensión.
«La resolución del enfrentamiento en el estrecho de Ormuz crearía un entorno propicio para que las partes regresen al MdE de Islamabad», afirmó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores paquistaní.
Mientras continúan las negociaciones y contactos discretos en distintas capitales, Islamabad insiste en que la única salida sostenible a la crisis pasa por la diplomacia. En un contexto mundial ya tensionado por otros conflictos, la comunidad internacional sigue de cerca cada movimiento en el estrecho de Ormuz, consciente de que la estabilidad de esa vía marítima puede marcar el pulso de la economía global en los próximos meses.

