La mujer fue acusada de encubrimiento agravado en la investigación por el femicidio de Agostina Vega. Su abogada, Marina Romano, afirmó que su defendida se encuentra colapsada tras la detención y anticipó que será trasladada a la cárcel de Bouwer.

La abogada de Soledad Andreani, Marina Romano, brindó declaraciones tras la detención de su defendida, acusada de encubrimiento agravado en el marco de la investigación por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba.
“Tomé contacto con mi clienta y en este momento está colapsada, en un estado de shock”, expresó la letrada. Además, informó que Andreani será sometida a los estudios correspondientes en Medicina Legal y que posteriormente será trasladada a la cárcel de Bouwer.
Romano señaló que su clienta requiere atención médica particular debido a una condición de salud previa. “Ella toma una medicación porque tuvo un accidente hace muchos años y tiene un problema en la pierna. Esto hace que tenga una atención especial allí, que vaya al módulo hospitalario”, explicó.
Según relató la abogada, luego del operativo de detención, Andreani le manifestó: “Dije la verdad y terminé presa”.
Ante esta situación, la defensora solicitó medidas de resguardo para garantizar la seguridad física de su clienta debido a la conmoción pública generada por el caso.
Respecto de la causa, Romano sostuvo que aguardará la formalización de la acusación para acceder a las pruebas. “Todas las pruebas me las van a tener que poner a disposición al momento de que se formalice la acusación. Mientras tanto, voy a aceptar el cargo y evaluar posibles nulidades”, afirmó.
En esa línea, cuestionó algunas actuaciones previas y señaló que Andreani había sido convocada únicamente en calidad de testigo. “Ella fue citada siempre como testigo, incluso recibió mensajes de WhatsApp para aclarar situaciones, algo que considero irregular”, indicó.
La abogada también mencionó una situación que consideró llamativa. “Ayer algunas personas de la sección de Homicidios de Jefatura le aconsejaron que se fuera por unos días, si se podía conseguir un lugar. Mi consejo profesional fue que no se fuera porque podía derivar en algo peor. Pero eso ahora me lo va a tener que aclarar la Justicia”, declaró.
Andreani es la expareja de Claudio Barrelier, principal sospechoso por el femicidio, y propietaria del Ford Ka en el que, según la investigación, se habría trasladado el cuerpo de la adolescente hasta el descampado de barrio Ampliación Ferreyra donde fue encontrado.
Con su arresto, se convirtió en la tercera persona detenida en la causa. Previamente habían sido detenidos Barrelier, imputado como presunto autor del crimen, y Osvaldo Fasseta, un amigo suyo acusado de encubrimiento.
Sobre Fasseta, Romano afirmó que su defendida lo conocía. “Me dijo que se habían visto varias veces en la cancha de Instituto”, concluyó.


