El ex arquero de Boca abrió viejas heridas sobre un episodio que marcó a ambos

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Agustín Orión volvió a hablar de uno de los momentos más controvertidos de su carrera: la patada que, en julio de 2013, lesionó gravemente a un juvenil Leandro Paredes durante un entrenamiento de Boca Juniors en Casa Amarilla. En una entrevista con un canal de streaming, el ex arquero reconoció que aquel episodio le dejó una marca profunda y aseguró que la pasó “mal” en lo personal.
“Fue una de las cosas más feas que me ha tocado vivir en el fútbol”, admitió Orión al rememorar aquella acción que terminó con Paredes tres meses fuera de las canchas por un traumatismo y un esguince grave en el tobillo. El mediocampista, que con los años se consolidó como pieza clave de la Selección argentina y hoy es referente de Boca, debió detener en seco su proyección en Primera por aquella lesión.
Orión explicó que nunca tuvo intención de dañar a su compañero y que el impacto anímico fue fuerte: “No solo en un deporte, sino en la vida uno no quiere hacerle daño nunca a nadie. No me sale, no soy así. La pasé íntimamente mal, no tengo por qué exteriorizarlo. En su momento le pedí disculpas”. El arquero recordó que aquel día el plantel debía enfrentar a San Lorenzo, pero el partido se suspendió por problemas con la barra y el plantel regresó a entrenarse a Casa Amarilla, donde se produjo la jugada que cambió la historia.
El recuerdo de Paredes y las críticas a la reacción del club
Con el tiempo, Paredes también dio su versión sobre lo ocurrido. Cuando todavía jugaba en el Paris Saint-Germain, el volante contó que se sintió desprotegido por el entorno xeneize. “Nadie me cuidó. Varios escucharon lo que me dijo y cinco minutos después pasó lo que pasó. Ni el club ni el entrenador me cuidaron cuando pasó esto”, lamentó el futbolista al repasar ese capítulo.
El mediocampista incluso reveló que, según su mirada, el conflicto se había anticipado: “Había anticipado en una jugada anterior que iba a lastimarme y bueno, pasó. Ya está, no importa. Él después me escribió mensajes de texto”. Paredes remarcó que entiende que en muchos clubes los juveniles suelen recibir golpes fuertes en los entrenamientos, pero diferenció esos choques habituales de la gravedad que tuvo su lesión.
Un caso que reaviva el debate sobre el trato a los juveniles
El episodio entre Orión y Paredes volvió a ponerse sobre la mesa como ejemplo de la presión que atraviesan los jóvenes que dan sus primeros pasos en Primera. Detrás de la interna puntual, el caso expone una discusión más amplia sobre los límites en las prácticas, la responsabilidad de los cuerpos técnicos y la necesidad de proteger la integridad física y emocional de las futuras figuras del fútbol argentino.
- La patada se produjo en un entrenamiento en Casa Amarilla, en 2013.
- Paredes sufrió un esguince grave de tobillo y estuvo tres meses sin jugar.
- Orión afirma que no tuvo intención de lastimarlo y que pidió disculpas.
- Paredes cuestionó la falta de contención del club y del cuerpo técnico.
“Fue una de las cosas más feas que me ha tocado vivir en el fútbol” (Agustín Orión).
A más de una década de aquella acción, el recuerdo aún genera incomodidad y abre interrogantes sobre cómo se gestionan los conflictos puertas adentro de los clubes. Mientras Paredes disfruta de su madurez futbolística y de un presente de protagonismo en Boca y la Selección, Orión intenta cerrar una herida que, según reconoce, también lo marcó para siempre.

