La Justicia Penal de Rosario dictó prisión preventiva para Rodrigo Chavarría. El hombre había sido detenido el pasado sábado tras privar de la libertad y amenazar a su pareja. Al chequear las huellas dactilares, la policía descubrió que no era un integrante de Gendarmería, como afirmaba, sino un personaje ligado a la estafa y a la suplantación de identidad en varias ciudades, entre ellas San Nicolás.

De la redacción de EL NORTE
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La Justicia Penal de Rosario dictó prisión preventiva para Rodrigo Emanuel Chavarría, el hombre de 38 años que había sido señalado por la Justicia como estafador serial en distintas provincias del país y registraba tres pedidos de paradero y dos de captura vigente. Cayó luego de que su pareja lo denunciara por violencia de género. Se trata de un hombre sobre el cual hay tres pedidos de paradero y dos pedidos de captura vigentes. Se hacía pasar por gendarme, entre otras ocupaciones y profesiones.
Conforme a la información difundida por el medio rosarino Rosario3, Rodrigo Chavarría, conocido en el ámbito de la Justicia como “el rey de las estafas”, salió de la cárcel en 2019 después de que lo sentenciaran a tres años y ocho meses de prisión por estafar a un grupo de comerciantes de San Nicolás y de Ramallo. Se hizo famoso por armar una causa falsa contra un concejal en Salta. Además, tuvo procesos en esa provincia, en Tucumán y en Buenos Aires. En 2021, fue detenido en Avellaneda, cuando se hacía pasar por médico del Hospital Austral y quiso sobornar a los policías que lo apresaron.
Antes de que lo detuvieran en Avellaneda, una comerciante de San Nicolás lo habría denunciado porque se hizo pasar por un efectivo de Gendarmería y la engañó en la compra de un camión, por lo que la mujer le transfirió $1.000.000 por una operación que nunca se concretó. Chavarría fue investigado también por este hecho, ocurrido en enero de 2020, pero no llegó a ser procesado.
Durante su carrera delictiva, se hizo pasar por el gendarme Juan González, el médico de la Gendarmería Rodrigo Sokolowsky, el oficial Humberto Enrique Camejo o el analista de sistemas Walter Vilte.
Cuando lo apresaron la última vez, en la comisaría de Villa Barceló, en Avellaneda, se presentaba como Rodrigo Emanuel Phiser Sokolowzky, de profesión médico cirujano. Al comprobar que sus amenazas de denunciar a los policías que lo apresaron no tendrían efecto, el acusado les sugirió que lo llevaran a su departamento, en Puerto Madero, donde tenía guardados 1.000.000 de pesos y les entregaría 100.000 pesos a cada uno, a cambio de que lo dejaran escapar. El falso médico fue apresado cuando llegó a la casa de su novia. La mujer lo había denunciado por violencia de género.
Según la denuncia, Chavarría se encolerizó cuando la mujer le manifestó su intención de terminar el vínculo. En ese momento, la amenazó con una pistola de aire comprimido marca Beretta, idéntica a un arma de fuego, y le apuntó a la cabeza. Luego la privó de la libertad en ese domicilio del norte rosarino.
Después de indagarlo, la fiscal Soledad Garibaldi le solicitó al juez de Garantías que convirtiera en detención la aprehensión de urgencia de Chavarría, quien quedó preso, acusado de lesiones leves cometidas en el contexto de violencia de género, resistencia a la autoridad, dádivas y usurpación de títulos y honores.

