Ancelotti y el desafío histórico que persigue en el Mundial 2026

Carlo Ancelotti, ante una barrera inédita rumbo al “Hexa” de Brasil

NewsITe

Carlo Ancelotti asumirá en el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026 uno de los desafíos más grandes de su carrera: intentar que Brasil conquiste su sexto título mundial y, al mismo tiempo, romper una marca que se mantiene intacta desde la primera Copa del Mundo en 1930. Nunca, en casi un siglo de historia, una selección se consagró campeona del mundo con un director técnico de otra nacionalidad.

El italiano, multicampeón en Europa con Milan y Real Madrid, será el primer entrenador extranjero en muchos años en conducir a la “Verdeamarela” en una cita máxima. Su objetivo es cortar una racha que involucra a todos los seleccionados campeones: en cada caso, el DT que levantó la Copa tenía la misma nacionalidad que el país al que dirigía.

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En el caso de Brasil, las cinco estrellas que luce sobre el escudo llegaron siempre bajo la conducción de entrenadores locales. Vicente Feola fue el arquitecto del equipo liderado por Pelé y Garrincha que brilló en Suecia 1958; Aymoré Moreira repitió la gesta en Chile 1962; Mário Zagallo comandó la inolvidable formación de México 1970; Carlos Alberto Parreira condujo al título en Estados Unidos 1994 y Luiz Felipe Scolari cerró la serie de conquistas en Corea-Japón 2002.

Una tradición difícil de quebrar

La estadística no sólo alcanza a Brasil, sino a todos los campeones del mundo. Desde Alberto Suppici, que llevó a Uruguay a la gloria en 1930, hasta Lionel Scaloni, que guió a la Selección argentina al título en Qatar 2022, todos los directores técnicos que levantaron el trofeo compartían la misma bandera que sus futbolistas.

Entre los nombres destacados aparecen Vittorio Pozzo, bicampeón con Italia en 1934 y 1938; Sepp Herberger, que coronó a Alemania en 1954; Alf Ramsey, el único técnico campeón con Inglaterra en 1966; César Luis Menotti (Argentina 1978) y Carlos Salvador Bilardo (México 1986) con la Albiceleste; Enzo Bearzot (Italia 1982); Franz Beckenbauer (Alemania 1990); Aimé Jacquet (Francia 1998); Marcello Lippi (Italia 2006); Vicente del Bosque (España 2010); Joachim Löw (Alemania 2014) y Didier Deschamps (Francia 2018), además de Scaloni, último en sumarse a la lista.

Los entrenadores extranjeros que más cerca estuvieron de romper ese molde apenas lograron llegar a la final. El británico George Raynor condujo a Suecia al subcampeonato en 1958, mientras que el austríaco Ernst Happel llevó a Países Bajos al partido decisivo en Argentina 1978, donde cayó ante la selección local en el Monumental. Nadie pudo, hasta ahora, completar el camino con la Copa en alto.

Expectativa en Brasil y presión para el italiano

La elección de Ancelotti por parte de la Confederación Brasileña de Fútbol fue leída como una apuesta fuerte por la experiencia, la calma y la capacidad de gestión de vestuarios cargados de figuras. El italiano acumula títulos en las ligas más importantes del mundo y es uno de los entrenadores más ganadores de la era moderna, pero en el Mundial se encontrará con un escenario distinto, plagado de condicionantes históricos y simbólicos.

Para Brasil, volver a gritar campeón significaría cortar una sequía de más de dos décadas, desde aquella final de Yokohama en 2002 ante Alemania. Para Ancelotti, en cambio, el premio sería doble: el “Hexa” y la posibilidad de inscribir su nombre como el primer técnico extranjero en conquistar una Copa del Mundo. Un objetivo tan ambicioso como inédito, que ya despierta ilusión y debate en el fútbol sudamericano.

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