Los profesionales del sector resolvieron suspender los servicios el lunes pasado manteniendo la atención de emergencias, y en el medio del paro llegó el pago de la deuda que debía saldarse en abril. Así, restablecieron el trabajo con la obra social de jubilados y pensionados pero se mantienen en alerta -según indicaron prestadores locales en diálogo con EL NORTE- dado que evalúan que la continuidad “es insostenible en las condiciones actuales”.

De la Redacción de EL NORTE
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La crisis de Pami también abarca a las prestaciones odontológicas. El lunes pasado, los profesionales del sector resolvieron suspender los servicios manteniendo la atención de urgencias, y en el medio de la medida de fuerza llegó el pago de la deuda que debía saldarse en abril. Así, restablecieron el trabajo con la obra social de jubilados y pensionados pero se mantienen en alerta -según indicaron prestadores locales en diálogo con EL NORTE- dado que evalúan que la continuidad “es insostenible en las actuales condiciones actuales”. “Cobramos 372 per cápita, y de las prótesis reconocen alrededor de 137.000 pesos -variando según sea completa o parcial- cuando el ético mínimo solicitado por el Colegio ronda los 600.000 y 700.000”, detallaron profesionales de nuestra ciudad.
“Esto inviable porque el precio de los insumos aumenta todos los meses. Por ejemplo, un tubo de anestesia sale 2000 pesos. Por paciente, en extracciones o tratamientos de conducto, se usan por lo menos uno o dos. A esto se suman los gastos del consultorio: luz, gas, uso del sillón, elementos descartables como guantes, vasos, compresas”, analizaron en diálogo con este medio.
Los profesionales explicaron que “cuando se habla de per cápita implica cada paciente a cargo, se atienda 10 veces en el mes o no asista”.
En las próximas horas, el sector de la región mantendría una reunión para establecer los pasos a seguir en relación al vínculo laboral con el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.
Advierten que la situación no se resuelve únicamente con el pago de lo adeudado y reclaman un esquema de financiamiento razonable en términos económicos, estable y transparente que evite la repetición de estas situaciones.
Crisis
“Las autoridades del PAMI deberán responder ante los pacientes por la situación de abandono que han provocado”, señalaron en un comunicado desde la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines. En abril, APPAMIA también había llevado a cabo un cese de actividades -por 72 horas- acompañado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
Los odontólogos habían denunciado una interrupción en la cadena de pagos de las retribuciones por capitación desde febrero, además de demoras en la devolución de montos por prótesis brindadas a afiliados, sumas que habían sido adelantadas por los profesionales desde diciembre de 2025.
Desde el año pasado, la ausencia de prestaciones provocó una avalancha de demandas en la Justicia por parte de afiliados del Pami. Pero, ahora, el agravamiento de la situación empieza a desatar presentaciones judiciales de sanatorios que denuncian que los convenios con Pami los están fundiendo. Se calcula que, en total, PAMI arrastra una deuda de 500 mil millones de pesos con unos 17.000 prestadores considerando farmacias, clínicas y sanatorios, afectando la atención de casi 7.300.000 afiliados.
Las acciones de los profesionales de este sector se dieron en medio de la convocatoria a la Marcha Federal de la Salud, que reunió el miércoles a trabajadores sanitarios, sindicatos y organizaciones sociales para denunciar el recorte impulsado por el gobierno nacional y reclamar mayor financiamiento para hospitales, programas sanitarios y atención médica. La movilización se concretó al mediodía, del Ministerio de Salud de la Nación a Plaza de Mayo, bajo la consigna “La salud no puede esperar”. Además, hubo actividades y protestas en distintos puntos del país, como la que impulsaron desde Cicop San Nicolás con la visibilización del panorama en la esquina de Moreno y Mitre.

