Pomargo ante la Justicia por las últimas semanas de Diego

NewsITe
En una nueva audiencia del juicio que investiga las responsabilidades en la muerte de Diego Armando Maradona, Maximiliano Pomargo, uno de los colaboradores más cercanos del exastro del fútbol, declaró ante el tribunal de San Isidro y describió que el Diez “estaba en caída libre” en sus últimos meses de vida.
Pomargo, cuñado del abogado Matías Morla, detalló que le había transmitido esa preocupación al médico personal de Maradona, Leopoldo Luque. Según su testimonio, el exfutbolista consumía “mucho alcohol” y no encontraban la forma de frenar esa dinámica, pese a los reiterados intentos del entorno para estabilizarlo.
El asistente explicó que el cuadro de Diego era fluctuante: por momentos dejaba de tomar y mostraba una leve mejoría, pero luego retomaba el consumo. En ese marco, afirmó que llegó a evaluarse la posibilidad de una internación compulsiva, sobre todo por el manejo de la medicación que recibía. Sin embargo, subrayó que Luque era quien tenía a su cargo las decisiones médicas y que Maradona confiaba en él para todo lo relacionado con su salud.
Pomargo relató que, tras la operación por el hematoma subdural, se analizó derivar a Diego a una clínica psiquiátrica, pero el propio Maradona se negó. Esa resistencia derivó en la opción de una internación domiciliaria, principalmente para abordar su adicción al alcohol. Esa alternativa fue la que finalmente se implementó en la casa de Tigre, donde el ídolo murió el 25 de noviembre de 2020.
Chats, advertencias y el rol del equipo médico
Durante la extensa audiencia, que se prolongó hasta la noche, se incorporaron al expediente chats entre Luque y Pomargo. En esos intercambios, el médico habría advertido que, combinando “la pastilla, la enfermedad y el alcohol”, Maradona se convertía en “una bomba de tiempo”, según reconstruyó la agencia Noticias Argentinas.
Pese a las señales de alarma, Pomargo sostuvo que nunca hubiera actuado en contra de la voluntad de Diego, a quien definió como la voz final en cada decisión. También recordó que informó tanto a Luque como a la psiquiatra Agostina Cosachov sobre la hinchazón generalizada que observaba en el cuerpo del exjugador. De acuerdo con su versión, ambos profesionales respondieron que ese estado se debía al reposo prolongado.
El entorno más íntimo de Maradona también quedó bajo la lupa pública. Gianinna Maradona, una de las hijas que tuvo con Claudia Villafañe, había señalado en una entrevista que Pomargo, Morla y el abogado Víctor Stinfale deberían ser juzgados por la muerte de su padre, y calificó a Morla como “el jefe de la banda”.
Los imputados y el avance del juicio por la muerte del Diez
En esta causa están imputados, además de Luque y Cosachov, el médico clínico Pedro Di Spagna; el enfermero Ricardo Almirón; el coordinador de enfermería, Mariano Perroni; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; y el psicólogo Carlos Díaz. Todos ellos afrontan cargos por homicidio simple con dolo eventual, una figura que prevé penas que van de 8 a 25 años de prisión.
Díaz ya había declarado ante el tribunal y remarcó que sus advertencias sobre el estado de salud de Maradona no tuvieron la repercusión necesaria dentro del equipo tratante. En su testimonio, apuntó de manera específica contra Luque, Cosachov y el propio Pomargo, a quienes señaló por no tomar en cuenta sus evaluaciones clínicas y riesgos asociados.
En paralelo, la enfermera Dahiana Gisela Madrid será juzgada mediante un juicio por jurados populares. No obstante, ese tramo del proceso se encuentra demorado por un planteo de recusación contra la jueza María Coelho, lo que agrega un nuevo condimento judicial a una causa que sigue siendo seguida de cerca por la opinión pública argentina y por el mundo del fútbol.
La muerte de Maradona derivó en una de las investigaciones médicas y judiciales más sensibles de los últimos años, donde se analizan, paso a paso, las decisiones que se tomaron en torno a su salud.
Mientras el tribunal avanza en la toma de testimonios y en el análisis de los estudios periciales, el expediente busca determinar si hubo negligencia grave o desatención en la atención del ídolo máximo del fútbol argentino durante sus últimos días.

