Nuevo sismo en Panamá agrava el escenario tras el fuerte temblor del viernes

NewsITe
Panamá volvió a ser sacudida en las últimas horas por un sismo de magnitud 6,3 en la escala de Richter, con epicentro a unos 32 kilómetros al suroeste de la localidad de Soná, en la provincia de Veraguas. El movimiento se registró apenas tres días después del potente temblor de 7,5 grados que afectó viviendas, escuelas, hospitales e infraestructura pública en varias provincias y comarcas del país centroamericano, según reportó el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
Mientras las autoridades panameñas continúan con las tareas de evaluación de daños y asistencia a los damnificados por el sismo del viernes, la atención también se centra en el impacto sobre la estratégica red marítima, portuaria y logística del país. Panamá es un eslabón clave para el comercio internacional, y cualquier alteración de sus operaciones tiene repercusiones regionales y globales.
Funcionarios y especialistas consultados por la agencia Xinhua indicaron que, pese al nuevo temblor y a los daños detectados, el sistema se mantiene operativo con algunos ajustes temporales. De los 23 puertos administrados por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), tres se encuentran cerrados de manera preventiva por afectaciones en sus infraestructuras: los puertos Vidal y Mutis, ambos ubicados en la provincia de Veraguas, y el puerto Almirante, en la provincia de Bocas del Toro.
Puertos afectados y continuidad del Canal de Panamá
Jonathan Guerini, jefe del Departamento de Operaciones Portuarias de la AMP, precisó que, más allá de estos tres cierres, las terminales concesionadas dedicadas al movimiento de contenedores retomaron su funcionamiento desde el sábado. Entre ellas se destacan los puertos de Balboa, en la capital panameña, y Cristóbal, en la provincia de Colón, que forman parte de la columna vertebral del comercio marítimo en la región.
“El sistema logístico panameño y el sistema portuario se han mantenido operativos. El Ferrocarril de Panamá se ha mantenido operativo y toda la cadena logística se ha tratado de mantener lo más activa y operativa posible, a excepción del lapso del viernes, cuando sí se produjeron paralizaciones momentáneas”, remarcó Guerini al describir la situación tras el sismo.
- Los puertos Vidal, Mutis y Almirante permanecen cerrados por daños estructurales y evaluaciones técnicas en curso.
- Las principales terminales de contenedores, como Balboa y Cristóbal, operan bajo protocolos reforzados de seguridad y revisión.
- El Ferrocarril de Panamá y la mayoría de los servicios auxiliares marítimos continúan funcionando, lo que ayuda a sostener la cadena logística.
Impacto económico y medidas de prevención
Desde la Cámara Marítima de Panamá (CMP), su director ejecutivo, Erick Guerra, señaló que el sistema marítimo, portuario y logístico del país logró mantener la continuidad de sus operaciones, aunque todavía rigen restricciones preventivas en determinadas instalaciones. Las empresas aplicaron protocolos de seguridad, realizaron inspecciones exhaustivas y ajustaron sus operaciones para minimizar riesgos.
Guerra subrayó que, hasta el momento, no se han registrado “daños de consideración en las principales terminales portuarias comerciales ni en las empresas de servicios marítimos auxiliares” que pongan en riesgo la continuidad de la actividad del sector. De este modo, el flujo de mercancías y la conectividad logística de Panamá se mantienen bajo control.
La Autoridad del Canal de Panamá informó que las operaciones del Canal continúan con normalidad, pese a los recientes eventos sísmicos, y que se monitorea de forma permanente el estado de la infraestructura estratégica.
En paralelo, la Zona Libre de Colón, uno de los mayores centros de redistribución de mercaderías de América Latina y el Caribe, comunicó que sus instalaciones siguen operativas, mientras las empresas afectadas avanzan en sus propias evaluaciones de daños. En un país atravesado por una intensa actividad sísmica y con un rol central en el comercio global, la combinación de protocolos de seguridad, monitoreo constante y cierres focalizados busca garantizar que los recientes movimientos telúricos no se traduzcan en una crisis logística de mayor escala.

