Un encuentro excepcional con el mayor felino de América

NewsITe
Un nuevo avistaje de yaguareté volvió a encender las alarmas –y también la esperanza– en el norte argentino. Un vecino de la localidad misionera de Comandante Andresito se cruzó con un ejemplar adulto sobre la Ruta Nacional 101, en pleno corazón del Parque Nacional Iguazú, y logró registrarlo en video.
El hombre, identificado como José María Moravicki, relató que circulaba despacio por el camino de ripio cuando, de repente, vio al felino acostado sobre la traza, aparentemente descansando y tomando sol. El encuentro, breve pero impactante, se suma a otros registros recientes de la especie en la región, como el avistaje de turistas en la Reserva Provincial Iberá, en Corrientes.
“Acá en la zona hay mucha gente que vive toda su vida y nunca lo vio. Hay otras personas que tenemos la suerte de poderlo ver en algún momento”, contó Moravicki a radios locales, al describir la magnitud del momento vivido. Su testimonio refleja el carácter extraordinario que tiene, incluso para quienes viven en la selva paranaense, observar a este depredador tope en libertad.
Ruta 101: un corredor vital para la fauna misionera
Desde la Administración de Parques Nacionales (APN) destacaron que la Ruta Nacional 101 no es solo un acceso al área protegida, sino un verdadero corredor ecológico donde la naturaleza se expresa con toda su fuerza. Por allí se desplazan especies emblemáticas como el yaguareté, el puma, tapires, pecaríes y una gran variedad de aves y reptiles.
La traza, de baja velocidad y superficie terrada, atraviesa zonas de selva bien conservada que forman parte del llamado Corredor Verde de Misiones. Este corredor se articula con áreas protegidas de Brasil, como el Parque Nacional do Iguaçu y el Parque Estadual do Turvo, conformando uno de los últimos refugios continuos para el yaguareté en la región.
“Disminuir la velocidad y respetar la señalización no es solo una cuestión de seguridad vial, sino también una forma concreta de proteger nuestra fauna”, remarcó el director regional Noreste de Conservación de la APN, Julián Lentijo.
Las autoridades remarcan que, ante un avistaje, es fundamental no bajar del vehículo, no acercarse al animal, no ofrecerle comida ni intentar espantarlo para obtener mejores imágenes. También se recomienda informar el registro a guardaparques o personal autorizado, ya que estos datos sirven para monitorear la población de fauna silvestre.
Un símbolo en peligro crítico de extinción
El yaguareté (Panthera onca) es el felino más grande de América y fue declarado Monumento Natural Nacional en la Argentina, la máxima categoría de protección legal disponible para una especie. En el país se estima que quedan menos de 300 individuos distribuidos en tres núcleos principales: la selva misionera, el Chaco y los Esteros del Iberá.
Su presencia es considerada un indicador clave de salud ambiental: para sobrevivir necesita grandes superficies continuas de selva, abundancia de presas y baja presión humana. Por eso, cada avistaje registrado en áreas protegidas confirma que las políticas de conservación, control de caza furtiva y restauración de hábitats empiezan a dar resultados.
En Misiones, organismos públicos, organizaciones ambientalistas y comunidades locales trabajan en conjunto para reducir atropellamientos de fauna, frenar la deforestación y promover el turismo responsable. El objetivo es claro: garantizar que escenas como la vivida por Moravicki en la Ruta 101 sigan siendo posibles, pero en un contexto donde el yaguareté deje de estar al borde de la desaparición.
Mientras tanto, las autoridades insisten en un mensaje sencillo para quienes circulen por estas rutas: manejar despacio, estar atentos y recordar que, en estos caminos, las y los conductores comparten la traza con algunos de los últimos grandes felinos silvestres de la Argentina.

