Nuevo avance para linfoma no Hodgkin avanzado en el país

Glofitamab, una nueva esperanza para pacientes argentinos

Tratamiento innovador para linfoma no Hodgkin difuso de células B grandes en Argentina

NewsITe

El linfoma no Hodgkin es un tipo de cáncer que se desarrolla en el sistema linfático, a partir de linfocitos que forman parte de las defensas del organismo. Entre sus variantes, el linfoma difuso de células grandes B es uno de los subtipos más frecuentes y agresivos, y representa cerca de una cuarta parte de los casos diagnosticados. En la Argentina, se calcula que se detectan alrededor de 1.200 nuevos pacientes con este cuadro cada año.

Para quienes no responden al tratamiento inicial o recaen luego de un tiempo, el panorama ha sido históricamente complejo, sobre todo cuando no son candidatos a trasplante de células precursoras hematopoyéticas. Hasta ahora, la inmunoquimioterapia de rescate era la principal herramienta disponible, pero con resultados limitados y sobrevidas acotadas.

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En este contexto, especialistas en hematología destacaron la llegada al país de glofitamab, un nuevo medicamento indicado como terapia de segunda línea para pacientes con linfoma difuso de células grandes B que no logran controlar la enfermedad con el esquema inicial. La droga está pensada específicamente para quienes no son elegibles para trasplante, una situación que alcanza aproximadamente a la mitad de los enfermos con este tipo de linfoma.

Un tratamiento innovador con mejores resultados

De acuerdo con los datos clínicos difundidos, glofitamab mostró tasas de respuesta completa cercanas al 60%, es decir, pacientes sin signos detectables de enfermedad tras la terapia. Además, las respuestas fueron duraderas: en la mitad de los casos se mantuvieron por al menos 12 meses.

Otro dato relevante es el impacto en la sobrevida global. Según los estudios, el nuevo esquema logró duplicar la mediana de sobrevida (25,5 meses frente a 12,9 meses) y reducir el riesgo de progresión o muerte en un 60%, en comparación con el tratamiento estándar basado en rituximab más quimioterapia. La combinación con quimioterapia cumple un rol clave, ya que potencia el efecto antitumoral del anticuerpo.

La hematóloga Laura Korin, integrante del servicio de hematología y trasplante hematopoyético del Instituto Alexander Fleming, subrayó que se trata del primer anticuerpo biespecífico combinado con quimioterapia que demostró un beneficio claro en sobrevida para este grupo de pacientes. Según remarcó, esta herramienta abre la posibilidad de recuperar el control de la enfermedad y sostenerlo durante más tiempo, con un impacto directo en la calidad y expectativa de vida.

Cómo actúa glofitamab y qué lo diferencia

Glofitamab pertenece a una nueva generación de fármacos diseñados para aprovechar el propio sistema inmunológico del paciente. Es un anticuerpo biespecífico, capaz de unirse, por un lado, a las células tumorales que expresan el marcador CD20 y, por el otro, a linfocitos T del sistema inmune mediante CD3. De este modo, acerca físicamente ambas células y dispara una respuesta dirigida contra el tumor, favoreciendo la destrucción de las células malignas.

Entre sus ventajas se destaca también su esquema de administración de duración fija. A diferencia de otros tratamientos oncológicos que se prolongan de manera indefinida, glofitamab se aplica durante un período determinado, lo que brinda mayor previsibilidad para los equipos de salud y para los pacientes, que pueden planificar mejor su vida cotidiana y el seguimiento médico.

Señales de alerta y la importancia de la consulta temprana

Los especialistas insisten en que la detección precoz sigue siendo un factor clave para mejorar el pronóstico de los linfomas. Uno de los signos más frecuentes es el agrandamiento de los ganglios linfáticos, que a veces se palpan como bultos bajo la piel, especialmente en cuello, axilas o ingle.

  • Ganglios inflamados y persistentes sin causa aparente.
  • Fiebre prolongada sin foco infeccioso claro.
  • Sudoración nocturna intensa que empapa la ropa o la ropa de cama.
  • Pérdida de peso involuntaria de al menos el 10% del peso corporal en seis meses.

Estos últimos signos –fiebre, sudoración nocturna y adelgazamiento marcado– se conocen como “síntomas B” y deben motivar una consulta médica inmediata, en especial si se suman a ganglios aumentados de tamaño o malestar general persistente.

Ante la presencia de estos síntomas, los médicos recomiendan no postergar la consulta. Un diagnóstico oportuno permite acceder antes a tratamientos eficaces y mejorar sustancialmente las chances de control de la enfermedad.

Con la incorporación de glofitamab al arsenal terapéutico disponible en la Argentina, los especialistas coinciden en que se abre una nueva etapa para los pacientes con linfoma difuso de células grandes B en estadio avanzado, con más opciones y mejores perspectivas a largo plazo.

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