El contexto de aislamiento afecta fuertemente a la población travesti, transexual y transgénero 


“Estamos respetando el aislamiento como pide el Estado, cada una en su casa. Estamos pasando un muy mal momento por la pandemia y el aislamiento. No imaginamos pasar esto. Nosotras vivimos del día a día. Al IFE lo cobró solo una compañera, de 30 que somos en la Asociación”, expresó a EL NORTE Yohana Montiel, coordinadora de ATTTA San Nicolás.


Yohana Montiel es la coordinadora de ATTTA San Nicolás (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero de Argentina). En diálogo con EL NORTE se refirió al difícil momento que viven como población vulnerable en contexto de pandemia de COVID-19.“Al IFE lo cobró solo una compañera, de 30 que somos en la Asociación. Hay compañeras que no tienen DNI y otras, cuando empezaban a hacérselos, se inició la cuarentena. A algunas les falta la partida de nacimiento o no son de San Nicolás. Varias de las compañeras, cobramos salario complementario y otras, potencial trabajo. Al tener ese sueldito, no podemos cobrar el IFE. Estamos respetando el aislamiento como pide el Estado, cada una en su casa. Estamos pasando un muy mal momento por la pandemia y el aislamiento. No imaginamos pasar esto. Muchas de nosotras somos trabajadoras sexuales, vivimos del día a día”, explicó. Y sumó: “Desde el primer día de la cuarentena con permiso y la prevención necesaria, me acerqué a cada compañera para ver cómo estaba y qué necesitaba. Algunas tienen que pagar alquiler, servicios, otras viven en la casa de los padres o tienen una piecita en el fondo de la casa de los padres. La Municipalidad nos ha brindado dos bolsones de mercadería en lo que va del aislamiento. Tuvimos ayuda de agrupaciones sociales y algún sindicato, con mercadería. Vamos pidiendo, llamamos. Hay compañeras que necesitan comer, viven del día a día. Económicamente, la estamos pasando mal, no tenemos dinero. La última mercadería que entregamos fue hace 20 días”.

Necesidad de ayuda
En cuanto a salud, explicó que hay una persona designada de intermediaria en materia municipal. “Hablé con ella para hacer una campaña de vacunación contra la gripe y neumonía para las compañeras. Por ahora será la primera. A medida que se estira la cuarentena, las cosas se complican. Hay una compañera que la están por desalojar por falta de pago. Las compañeras de Ramallo pertenecen a la asociación nuestra. Nos vendría bien elementos para desinfectar, limpiar, lavandina o alcohol en gel. En materia de prevención, desde el Ministerio de Salud, desde La Plata envían preservativos, aunque por el momento no está trabajando ninguna porque no está permitido. La mayoría de las compañeras quieren y necesitan trabajar. Ayudan a la familia, algunas son sostén. Yo soy una persona casada, mi marido trabaja, me ayuda. Y trato de ayudar a mis compañeras en todo lo que puedo. Mi idea es hacer una campaña para donaciones de alimentos y productos de limpieza”.“En la Asociación somos 30 ‘compañeres’ porque también hay chicos trans. Algunas de las compañeras estudiaron, tienen título, pero de nada les sirve, porque no aprueban el cupo laboral, no lo votan, quedó archivado, no se habló más nada. Empleos públicos o privados siempre nos ponen alguna excusa, y la misma sociedad nos lleva al trabajo de la prostitución lamentablemente cuando muchas no queremos hacerlo. Hoy también constituye riesgos y tenemos miedo de salir. Si sigue la cuarentena, necesitamos que nos presten más atención, que tengan más presente a la población trans, que no nos olviden porque la estamos pasando muy mal”, concluyó.

Población trans
La comunidad trans/travesti es la más estigmatizada social y culturalmente. Si bien nuestro país es pionero en tener la primera Ley de Identidad de Género en el mundo, que despatologiza y desjudicializa el Derecho Humano a la Identidad de género, aún persisten barreras discriminatorias para la accesibilidad real.La esperanza de vida promedio en esta población se encuentra alrededor de los 40 años (cuando el promedio de vida en América Latina se sitúa en los 70). Una de las principales razones de esta crítica situación social está explicada por los procesos de estigmatización que se convierten en una barrera para el acceso a condiciones fundamentales para la existencia en sectores básicos como la educación, la vivienda digna y el acceso a la salud. Para la población trans la identidad de género significa en muchas ocasiones la ruptura con sus familias de origen y la migración obligada frente a contextos opresivos. En términos de su inserción al mercado laboral la estigmatización social limita su acceso en la generación de ingresos siendo una de las razones por las que una parte importante de este colectivo tiene un trabajo informal y no registrado. Otra vulnerabilidad que se hizo visible con el aislamiento social es la dificultad a la hora de las tareas de cuidado, ya que muchas de sus relaciones no están formalizadas, sino que se basan en vínculos de fraternidad y solidaridad, lo que les dificulta el acceso a los salvoconductos que permiten el desplazamiento por la ciudad para cuidar a un familiar directo.