La ex alta comisionada de la ONU cuestionó con dureza a Washington

NewsITe
La jurista sudafricana Navi Pillay, ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y reconocida con el Premio Nobel de la Paz, criticó con firmeza las sanciones que Estados Unidos anunció contra la Corte Penal Internacional (CPI). En una intervención pública realizada por videoconferencia desde Núremberg hacia un acto llevado a cabo en el Centro Nobel de la Paz en Oslo, calificó la medida de “inaudita e inaceptable”.
Pillay manifestó su preocupación por el futuro de los tribunales internacionales y del sistema de justicia global construido tras la Segunda Guerra Mundial. En su exposición advirtió sobre la “tensión y ansiedad” que existe en torno a la continuidad de organismos como la CPI, con sede en La Haya, encargados de investigar y juzgar crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio.
“Hay tanta tensión y ansiedad por si los tribunales internacionales seguirán existiendo, principalmente la Corte Penal Internacional en La Haya, y, lo más importante, se han anunciado sanciones por parte de un país contra los jueces, solo por las órdenes judiciales que emiten. Esto es inaudito, inaceptable”, sostuvo la magistrada, según replicaron medios internacionales.
Contexto del conflicto con la Corte Penal Internacional
Las declaraciones de Pillay se producen luego de que un comité del Premio Nobel distinguiera el año pasado a una comisión de investigación independiente de la ONU que ella presidió. Ese organismo acusó a Israel de cometer un genocidio en la Franja de Gaza, informe que generó fuertes cuestionamientos por parte del gobierno israelí y de algunos de sus aliados.
En ese marco, Washington anunció que evalúa nuevas sanciones contra la CPI, a la que acusa de extralimitarse en sus facultades al avanzar en investigaciones que podrían involucrar a ciudadanos de Estados Unidos y de países aliados. Como respuesta, el presidente estadounidense de entonces, Donald Trump, criticó a “Navi”, al comité del Nobel y a las autoridades noruegas, alimentando la tensión diplomática.
Defensa del derecho internacional y de la independencia judicial
Pillay, con una extensa trayectoria en la defensa de los derechos humanos, subrayó la importancia de proteger la independencia de los jueces y fiscales de los tribunales internacionales. Recordó que estos órganos fueron creados para garantizar que los crímenes más graves no queden impunes, incluso cuando los Estados no tienen voluntad o capacidad para investigarlos.
- La Corte Penal Internacional tiene jurisdicción sobre genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y el crimen de agresión.
- Sus magistrados son elegidos por la Asamblea de los Estados Parte del Estatuto de Roma, tratado que dio origen a la CPI en 2002.
“Sancionar a jueces por las decisiones que toman socava los cimientos del derecho internacional y envía un mensaje peligroso a quienes cometen atrocidades”, advirtió Pillay.
Organizaciones de derechos humanos y especialistas en derecho internacional vienen alertando que las presiones políticas sobre la CPI representan un retroceso en la protección de las víctimas de conflictos armados. Señalan que la comunidad internacional debe respaldar al tribunal para evitar que los intereses de los Estados se impongan por encima de la búsqueda de justicia.
Las palabras de Navi Pillay vuelven a poner en el centro del debate el rol de la justicia internacional en un escenario global marcado por guerras, tensiones geopolíticas y denuncias crecientes de violaciones a los derechos humanos. El desafío, advierten los expertos, será sostener la independencia de la CPI frente a las presiones de las grandes potencias.

