Nahuel Gallo sigue en rehabilitación tras su liberación

NewsITe
Nahuel Gallo, el gendarme que estuvo detenido 448 días en Venezuela, continúa con un proceso de recuperación física y emocional en el Edificio Centinela, sede central de la Gendarmería Nacional en la Ciudad de Buenos Aires. El caso del suboficial cobró notoriedad pública por la prolongada detención en el exterior y el trabajo diplomático desarrollado para lograr su regreso al país.
En las últimas horas, su esposa, Maria Alexandra Gómez, compartió una nueva imagen que lo muestra sonriente y caminando sobre una cinta de entrenamiento, signo alentador de la evolución que atraviesa. “Vamos paso a paso, todo está bien, falta mucho aún por recorrer, pero estamos juntos. Gracias Dios. Orgullosos de ti, Nahuel”, escribió en sus redes sociales, reflejando el acompañamiento de la familia en esta etapa.
Fuentes oficiales señalaron que, si bien el avance es positivo, todavía no hay una fecha prevista para el alta médica definitiva. “Cuando se completen los estudios, habrá alta médica”, indicaron desde el Gobierno, sin brindar mayores precisiones. El seguimiento incluye controles clínicos, estudios complementarios y contención psicológica, habituales en cuadros de estrés prolongado y privación de la libertad.
Desde su regreso, Gallo tuvo escasas apariciones públicas. La primera se produjo cuando arribó a la Argentina en un vuelo gestionado con la colaboración de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Luego participó de una conferencia de prensa junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y al canciller Pablo Quirno, en la que se describieron las gestiones realizadas para lograr su liberación. Días más tarde, se lo vio en una misa de acción de gracias.
Misa de agradecimiento y acompañamiento institucional
La ceremonia religiosa fue presidida por monseñor Santiago Olivera en la catedral castrense Stella Maris, ubicada en el barrio porteño de Retiro. El oficio tuvo un fuerte componente simbólico, en reconocimiento a la liberación de Gallo y como gesto de acompañamiento a él y a su entorno más cercano.
- Participaron autoridades eclesiásticas y representantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad.
- Asistieron familiares y allegados de Gallo, que siguieron de cerca el proceso de repatriación.
- La misa fue concebida como un espacio de contención y agradecimiento tras los 448 días de detención.
“Vamos paso a paso, todo está bien, falta mucho aún por recorrer, pero estamos juntos”, compartió su esposa, reflejando la esperanza de la familia.
Mientras se aguarda la finalización de los estudios médicos y la definición del alta, en el entorno de Gallo destacan el acompañamiento institucional de Gendarmería y el respaldo del Estado argentino en el tramo final de su recuperación. El objetivo es que pueda retomar su vida en el país con el mayor bienestar posible, luego de una experiencia que marcó profundamente a él y a su familia.

