Esta semana se aplicarán subas en diferentes rubros que impactarán en la inflación. En tanto, el próximo índice correspondiente a julio se dará a conocer oficialmente el 14 de agosto.

De la Redacción de EL NORTE
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Como sucede cada mes, el comienzo de agosto traerá aparejado la aplicación de nuevos aumentos en diferentes rubros que impactarán en el bolsillo de los argentinos. A pesar de la desaceleración de la variación de precios en los últimos meses y de la expectativa gubernamental de que dicho proceso se siga profundizando, los incrementos en diferentes sectores continúan presionando el IPC.
El Gobierno nacional espera un índice de inflación de 3,7% para julio de 2024, pero algunas consultoras pronostican que el índice de precios volverá a ubicarse en torno al 4%. Y el siguiente mes podría ser más alto si se tiene en cuenta que subirán los precios de varios servicios, como el de las telecomunicaciones, como también de prepagas y alquileres.
Subas programadas
Si bien algunas actualizaciones quedan por confirmar, como las de las tarifas de servicios públicos (que se vienen postergando hace varios meses) o combustibles, lo cierto es que ya se sabe que habrá subas programadas en otros rubros.
Tras desregularse el mercado inmobiliario, hubo una diversificación de tipos de contrato de alquiler. Por un lado, quedaron aquellos acuerdos con actualización anual según la variación del Índice de Contratos de Locación (ICL) que elabora el Banco Central (BCRA), contemplando un mix entre las subas de la inflación y de los salarios. Se calcula que esta cifra batirá récords y alcanzará el 247,56% interanual en agosto.
Por otra parte, en los contratos que se generaron a partir de este año, la tendencia fue acordar ajustes trimestrales, cuatrimestrales o semestrales. Algunos optaron por el ICL y otros por la inflación; es decir, el Índice de Precios al Consumidor.
En tanto, el incremento previsto para la telefonía móvil está estipulado entre un 5% y 6%. Las subas se enmarcan en la decisión del Gobierno nacional de desregular las tarifas de las telecomunicaciones a través del Decreto 302/2024, donde los servicios de TV por cable e Internet se encuentran incluidos.
En realidad, por disposición de la Justicia al aceptar la medida cautelar de las empresas presentada en pandemia, el sector incrementa la factura en función de su estructura de costos y no por el criterio que anteriormente el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) establecía.
Además, la desregulación que dejó sin efecto los topes del 10% a las subas de los servicios de telecomunicaciones se produjo a fines de junio y permite que las empresas tengan vía libre para estipular las actualizaciones en sus valores.
Prepagas y combustibles
Por otro lado, las cuotas de las prepagas tendrán en el octavo mes del año un ajuste que va entre el 4,9% y el 7,8% dependiendo de la empresa, por encima de la inflación de junio que se ubicó en 4,6%.
De esta manera, las firmas de medicina privada aplicarán un segundo aumento en los valores de sus planes tras quedar sin efecto la cautelar que impedía las subas por encima de la inflación y que dio vía libre para fijar la proporción de la actualización de precios de julio, que rondó entre el 7% y 9%.
En cuanto a los combustibles se espera un nuevo aumento estipulado que será mínimo, de alrededor del 2% o 3% promedio en todo el país. La suba se analiza en medio de un desplome en el consumo interanual del 12% promedio para las naftas y el gasoil en junio, cuatro puntos porcentuales más que en mayo.
Pese a la caída de las ventas, producto de la recesión económica, el último informe de la consultora Montamat & Asociados remarca que a las naftas todavía le faltan un 15% de aumento para igualar el precio de importación, mientras que al gasoil, un 2%.
Existe la posibilidad de que se anuncien más aumentos de tarifas y servicios para agosto, pero todavía no están confirmados.

