Tenía 14 años y formó parte del programa de intervenciones asistidas con perros de General Pueyrredon. Desde 2013 hasta su retiro en 2024, visitó hogares de adultos mayores, escuelas y espacios terapéuticos, donde brindó compañía a personas que atravesaban situaciones difíciles.

Lolita, la perra que durante más de una década participó en actividades de acompañamiento a niños, personas con discapacidad y adultos mayores en instituciones de General Pueyrredon, murió en las últimas horas a los 14 años. Desde 2013 hasta 2024, integró el programa municipal de intervenciones asistidas con perros de la Dirección de Zoonosis y Bienestar Animal, mediante el cual visitó establecimientos sanitarios, educativos y de cuidado.
Nacida en Madariaga, Lolita comenzó su participación en el programa en 2013 y desarrolló durante 11 años tareas de acompañamiento en hogares de adultos mayores, escuelas y espacios terapéuticos y sociales. Su actividad estuvo orientada a brindar contención y generar momentos de interacción con personas que atravesaban distintos procesos de atención y cuidado.
A lo largo de su trayectoria, la perra compartió actividades con niños y niñas, personas con discapacidad y adultos mayores que atravesaban situaciones de soledad. Sus visitas ofrecían compañía, momentos de recreación y oportunidades de vinculación con los animales dentro de las instituciones que participaban del programa.
En 2024, Lolita se retiró de las intervenciones asistidas después de más de una década de actividad. Su participación constituyó una parte importante del trabajo que desarrolla la Dirección de Zoonosis y Bienestar Animal de General Pueyrredon mediante el acompañamiento con animales.
Las intervenciones asistidas con perros también se realizan en el Hospital de Niños de La Plata
Otra experiencia de acompañamiento con animales se desarrolla en el Hospital de Niños “Sor María Ludovica” de La Plata, donde las perras Saru y Cora participan en actividades destinadas a pacientes pediátricos. Ambas son golden retrievers y, por sus características, realizan intervenciones dinámicas, juegos y ejercicios de interacción física con los niños.
El programa comenzó en 2024 mediante un convenio con el equipo “Las MacAnitas”, que lidera la adiestradora Ana Morinigo. Saru y Cora, de tres años, protagonizaron la primera experiencia de intervención asistida con animales dentro del establecimiento sanitario.
La iniciativa alcanzó a más de 50 pacientes pediátricos y permitió observar distintos beneficios durante los tratamientos y las internaciones. Entre ellos se encuentran la reducción del estrés, la ansiedad, el miedo y el dolor, además de mejoras en el estado de ánimo y una mayor participación de los niños en las actividades.
Las intervenciones también brindaron alivio emocional durante procedimientos médicos y generaron espacios de juego y contención para pacientes que atravesaban internaciones prolongadas.

