La exmodelo, actriz y arquitecta construyó una trayectoria singular en el espectáculo argentino, con trabajos en cine, teatro, televisión y diseño.

Chunchuna Villafañe murió este jueves a los 92 años y el mundo del espectáculo despidió a una de sus figuras más reconocidas. La noticia fue confirmada por su hija, Juana Molina, a través de un mensaje publicado en redes sociales.
La actriz, exmodelo y arquitecta dejó una amplia trayectoria en el cine, el teatro y la televisión argentina. Su recorrido también incluyó trabajos vinculados al diseño, la decoración y la arquitectura, una faceta que desarrolló en distintos proyectos públicos.
Juana Molina comunicó la muerte de su madre con un texto cargado de emoción. “Queridos amigos, murió mi querida mamita. Era algo que esperaba y temía. Sucedió esta madrugada. Es un cocktail de sensaciones. Cuando volví a su casa y vi su cama vacía me di cuenta de que la voy a extrañar mucho. Esa ausencia inmensa. Ir a su casa a conversar era algo que hacía muy a menudo y sería incapaz de recordar alguna de esas conversaciones que duraban horas. No sé de qué hablábamos, pero hablábamos mucho”, escribió.
La despedida de Juana Molina
En la misma publicación, Juana Molina explicó que necesitaba permanecer en la intimidad junto a su hija y confirmó que no realizaría una presentación prevista para este viernes en San Miguel.
“Creo que ahora quiero estar con mi hijita bien juntitas las dos. Así que, con mucha tristeza, quiero avisarles que mañana no voy a poder hacer el show en @xlrcluboficial, San Miguel. Hasta hace unos minutos pensé en hacerlo igual, pero luego me pareció que iba a ser una epopeya que no puedo protagonizar. Estoy siempre agradecida por su apoyo y amor. Pasará, sanará”, expresó.
El mensaje reflejó el vínculo cercano entre madre e hija y marcó el tono de una despedida íntima. Molina también recordó las conversaciones que mantenía con Villafañe y la presencia cotidiana que ocupaba en su vida.

Una trayectoria entre el cine, el teatro y la televisión
Chunchuna Villafañe comenzó su carrera como modelo publicitaria y se destacó en campañas gráficas durante las décadas del 60 y 70. Luego desarrolló su camino en la actuación y también sostuvo su actividad como arquitecta.
Uno de sus trabajos más recordados fue su participación en La historia oficial, la película dirigida por Luis Puenzo que ganó el Óscar a Mejor película de habla no inglesa en 1986. En ese film compartió elenco con Norma Aleandro y formó parte de una de las escenas más recordadas del cine argentino.
Por esa labor, Villafañe obtuvo una nominación al Cóndor de Plata y recibió el premio a Mejor actriz de reparto en el Festival de Cine de Chicago de 1985.
En teatro participó en obras como Cartas de amor, dirigida por Oscar Barney Finn, y Acaloradas, donde compartió escenario con Carmen Barbieri, Andrea Politti y otras figuras. En cine también integró los elencos de Nunca estuve en Viena, de Antonio Larreta; Vidas privadas, de Fito Páez; y Extraño, de Santiago Loza.
Su faceta como arquitecta y decoradora
En televisión, Villafañe mantuvo una presencia sostenida en ficciones y también exploró su perfil vinculado al diseño. Esa faceta tomó forma en Estilo Chunchuna, su propio programa, donde compartió ideas y proyectos relacionados con la decoración y la arquitectura.
En 2002 volvió al teatro con Acaloradas, una comedia que reunió humor y complicidad femenina. La obra sumó otra etapa a una carrera marcada por distintos lenguajes artísticos y por su capacidad para moverse entre varias disciplinas.
En una de sus últimas visitas a la mesa de Mirtha Legrand en 2025, Juana Molina fue consultada por la salud de su madre. “Mamá está bastante mal”, respondió entonces. Ese comentario dio lugar a un intercambio emotivo, en el que Legrand recordó la elegancia de Villafañe y su faceta como arquitecta, mientras Molina repasó anécdotas familiares y evocó la etapa en la que la familia vivió exiliada en Francia.

