Desde Uruguay 1930 hasta Qatar 2022, varias selecciones rompieron los pronósticos en los Mundiales y desafiaron a las potencias del fútbol.

La Copa del Mundo no solo corona a los gigantes del fútbol, también ofrece escenarios para gestas inesperadas. A lo largo de su historia, selecciones modestas superaron pronósticos, eliminaron a favoritos y llegaron a instancias decisivas contra todo cálculo previo. Desde el primer torneo en Uruguay hasta Qatar 2022, las sorpresas se convirtieron en parte esencial del relato mundialista.
En 1930, Estados Unidos y Yugoslavia alcanzaron semifinales, dejando en el camino a selecciones como Bélgica y Brasil. Cuatro años después, España eliminó a Brasil en su debut y Austria se metió entre los cuatro mejores. En 1938, Cuba avanzó hasta cuartos y Suiza dejó afuera a la Alemania nazi. El “Maracanazo” de 1950 coronó a Uruguay y dejó a Brasil en shock.
De las gestas históricas a las revelaciones modernas
El batacazo de Alemania Occidental sobre la Hungría de Oro en 1954 marcó una de las finales más recordadas. Gales e Irlanda del Norte sorprendieron en 1958, y Chile, como local, alcanzó el tercer puesto en 1962. Corea del Norte venció a Italia en 1966 y Perú brilló en 1970. Polonia fue tercera en 1974 y Argelia, en 1982, venció a Alemania Federal antes de quedar eliminada por el polémico “Pacto de Gijón”.
Bélgica llegó a semifinales en 1986 y Camerún, con Roger Milla, a cuartos en 1990. Bulgaria fue cuarta en 1994 y Croacia tercera en su debut en 1998. El Mundial 2002 tuvo a Corea del Sur y Turquía en el podio, y a Senegal eliminando a Francia. Ucrania fue cuartofinalista en 2006, y Ghana estuvo a un penal de las semifinales en 2010. Costa Rica lideró un grupo con tres campeones del mundo en 2014 y Marruecos hizo historia en 2022 como la primera selección africana semifinalista.

Lo que podría pasar en 2026
El nuevo formato de 48 equipos en 2026 abrirá más oportunidades para selecciones fuera del radar habitual. África tendrá como candidatos a Marruecos y Senegal, pero también podrían irrumpir Nigeria, Mali o Burkina Faso. En Asia, Japón y Corea del Sur lideran la proyección, mientras debutantes como Uzbekistán o selecciones disciplinadas como Vietnam podrían sorprender.
Concacaf contará con mayor representación y Canadá, con Alphonso Davies y Jonathan David, aparece como un posible animador, al igual que Jamaica. En Europa, Albania, Georgia o Islandia podrían aprovechar cruces favorables. En Sudamérica, Ecuador y Venezuela se perfilan como candidatos a romper el molde más allá de las potencias tradicionales. La historia demuestra que siempre hay un equipo que desafía la lógica y 2026, con su nuevo formato, podría marcar un récord de sorpresas.

