Mundial: cómo impacta en el corazón ver la final Argentina‑España

Emoción al límite: qué le pasa al corazón en una final del Mundial

Hinchas de Argentina siguiendo la final del Mundial

La Selección Argentina se juega hoy el título mundial frente a España y, además de la expectativa futbolera, el foco también está puesto en la salud: ¿cuánto puede aumentar el riesgo cardíaco al vivir una final al límite de las emociones?

De acuerdo con un informe al que accedió Noticias Argentinas, el cardiólogo Martín Lombardero (M.N. 79.096), miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología, explicó que para la población sana ver un Mundial no representa un peligro por sí mismo. Sin embargo, una emoción extrema puede funcionar como gatillo en personas con un corazón previamente vulnerable.

El especialista, autor del libro El corazón es consciente, remarcó que los partidos decisivos activan el llamado “sistema de alarma” del cuerpo, el sistema nervioso simpático. Es el mismo mecanismo que, en una situación de peligro real, prepararía al organismo para huir o pelear. Pero frente al televisor, toda esa descarga queda contenida, sin vía física para liberarse.

Adrenalina, tensión y un cóctel químico masivo

Durante un encuentro de la magnitud de una final del Mundial, el cuerpo libera adrenalina y cortisol, hormonas asociadas al estrés agudo. Aumentan la frecuencia cardíaca y respiratoria, aparece sudoración, crece la tensión arterial y se incrementa la necesidad de orinar por efecto de hormonas de origen cardíaco. Todo esto sucede de manera simultánea en millones de personas, con picos que suelen coincidir con penales, goles o definiciones por alargue.

La relación entre partidos de alta carga emocional y eventos cardiovasculares está respaldada por evidencia científica. Un estudio publicado en 2008 en la revista The New England Journal of Medicine, encabezado por la investigadora alemana Ute Wilbert-Lampen, analizó 4.279 emergencias cardiovasculares agudas durante el Mundial de Alemania 2006.

Los días en que jugó la selección alemana, las emergencias cardíacas se multiplicaron por 2,66 en comparación con jornadas sin partido. En varones, el riesgo se elevó 3,26 veces, y en personas con antecedentes cardiovasculares el peligro llegó a cuadruplicarse, especialmente dentro de las dos primeras horas desde el inicio del juego. Un dato llamativo: el día con más eventos fue el cruce entre Alemania y Argentina por cuartos de final, definido por penales.

Quiénes deben cuidarse más y cómo hacerlo

Para la inmensa mayoría de los hinchas, el duelo entre Argentina y España podrá vivirse sin mayores riesgos. No obstante, en personas con hipertensión, diabetes, enfermedad coronaria previa, insuficiencia cardíaca o arritmias, la combinación de estrés intenso, nervios y desborde emocional puede actuar como disparador de un episodio agudo.

En ese contexto, Lombardero recomienda no descuidar los controles médicos habituales ni la medicación, aun en medio de la vorágine que genera un partido definitorio. Además, sugiere adoptar una serie de hábitos de cuidado antes y después del encuentro para reducir el impacto del estrés sobre el sistema cardiovascular.

  • Realizar actividad física habitual varias horas antes del partido, sin llegar al esfuerzo extremo.
  • Posponer el ejercicio intenso para el día siguiente a la final.
  • Optar por una comida liviana y moderar el consumo de sodio, grasas y ultraprocesados.
  • No saltear la medicación indicada por el cardiólogo o el clínico.
  • Limitar el alcohol y evitar el tabaco, que potencian el riesgo cardiovascular.
  • Practicar respiración consciente o técnicas de relajación antes y después del encuentro.
  • Realizar una caminata tranquila una vez que termina el partido para ayudar a que el cuerpo se “descargue”.

“No deje que la mente irracional, tóxica y fanática deje a sus emociones sin gobierno y lo someta hasta llevarlo a un peligroso límite”, advirtió el Dr. Lombardero.

En definitiva, la recomendación de los especialistas no es apagar la pasión ni dejar de alentar a la Selección, sino aprender a gestionarla. Disfrutar del fútbol, conocer los propios factores de riesgo y sostener hábitos saludables son las claves para que la final del mundo se viva con el corazón lleno, pero también cuidado.

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