La concentración se realizó este jueves por la mañana en la Plaza Mitre y se movilizaron hasta la sede de Fiscalía. Mientras tanto, Jesús permanece internado en Buenos Aires. Su mamá, Jésica Bogado, contó a EL NORTE que el adolescente comenzó a hablar y a mover su cuerpo, aunque en las últimas horas presentó fiebre y los médicos realizan estudios por una posible infección.

Familiares, amigos y allegados de Jesús González se movilizaron este jueves por la mañana para pedir justicia por el adolescente de 16 años que fue agredido con un ladrillo y sufrió graves lesiones en la cabeza.
La concentración comenzó a las 10.30 en la Plaza Mitre. Desde allí, los manifestantes marcharon hacia la Fiscalía con carteles, bombos y distintas consignas para reclamar el esclarecimiento del hecho y acompañar a la familia de Jesús.
La convocatoria había sido difundida por los familiares bajo la consigna: “Justicia por Jesús”. En el mensaje, además, remarcaron: “No fue un accidente, fue un crimen”.
Mientras sus familiares y amigos se movilizaban en San Nicolás, Jesús continúa internado en Buenos Aires, donde permanece acompañado por su mamá, Jésica Bogado.
En diálogo con EL NORTE, Jésica contó que el adolescente continúa evolucionando en algunos aspectos, aunque en las últimas horas surgió una nueva preocupación relacionada con cuadros febriles.
“Él ahora está en el tomógrafo, le están haciendo una punción a través del tomógrafo”, explicó. El procedimiento está relacionado con la zona donde Jesús fue operado luego de sufrir la fractura de cráneo.
Según detalló su mamá, en esa parte del cráneo “quedó sin hueso y se le está acumulando líquido”. Como desde hace aproximadamente tres días presenta fiebre, los médicos buscan evacuar ese líquido y determinar si puede ser el origen de los cuadros febriles.
“Ellos piensan que puede ser que el líquido ese esté con alguna infección y quieren empezar a medicarlo”, relató Jésica.
Las señales de recuperación
A pesar de esta situación, la familia recibió señales alentadoras en la evolución neurológica del adolescente. “Él ya empezó a hablar, ya empezó a mover su cuerpo”, contó su mamá.
Jésica también explicó que la infección pulmonar que había presentado Jesús fue detectada a tiempo y continúa siendo tratada. “La infección del pulmón se agarró a tiempo y sigue con tratamiento”, señaló.
Ahora, los médicos concentran parte de la atención en el líquido acumulado en la zona de la intervención en la cabeza y en determinar si existe allí una infección que explique la fiebre.

