Los retrasos en el pago de expensas se convirtieron en una preocupación creciente en los edificios de la ciudad. Aunque la mayoría de los vecinos cumple puntualmente, la morosidad de un sector genera desequilibrios financieros que afectan su funcionamiento, especialmente ante subas de costos en sueldos, servicios y mantenimiento. Según administraciones, entre el 10% y el 15% de los consorcistas no paga en tiempo y forma, con mayor incidencia entre inquilinos. En algunos casos los retrasos derivan en gestiones judiciales.

De la redacción de EL NORTE
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El cada vez más frecuento atraso en el pago de las expensas se consolidó como una de las principales preocupaciones en la vida cotidiana de los edificios de la ciudad. Si bien en la mayoría de los consorcios existe un alto nivel de cumplimiento, la deuda acumulada de un sector de vecinos genera desequilibrios financieros que impactan directamente en el funcionamiento general.
Quienes no regularizan su situación no solo se exponen a procesos judiciales, sino que además provocan un impacto directo en quienes sí cumplen, ya que los faltantes deben cubrirse para poder afrontar los gastos corrientes. En este contexto, EL NORTE dialogó con distintas administraciones que trabajan en diversos consorcios de la ciudad para conocer el panorama actual y entender cómo se está abordando la situación.
Según señalaron, el nivel de morosidad varía de acuerdo con el tipo de edificio, la cantidad de unidades y la composición entre propietarios e inquilinos. En términos generales, estiman que entre el 80% y 85% de los vecinos cumple con el pago en tiempo y forma, mientras que el resto presenta atrasos de distinta magnitud.
Las administraciones coincidieron en que el esquema financiero de los consorcios no admite demoras prolongadas. Las expensas se liquidan a mes vencido, pero los gastos son permanentes y deben afrontarse sin interrupciones. Sueldos y cargas sociales del personal, servicios públicos, seguros, mantenimiento y pagos a proveedores conforman un conjunto de obligaciones fijas que no pueden postergarse.
“Cuando las expensas no se abonan en término, la administración no cuenta con recursos para financiar esos faltantes. Los gastos deben cumplirse en tiempo y forma”, explicaron desde una de las firmas consultadas. En la práctica, esto implica que los atrasos de algunos vecinos terminan afectando a quienes sí cumplen, ya que el consorcio debe sostener su estructura operativa.
Morosidad
En cuanto a los niveles de deuda, algunas administraciones indicaron que la morosidad actual se ubica entre el 10% y el 15%, con mayor incidencia entre inquilinos que entre propietarios. En la mayoría de esos casos, se trata de atrasos temporales que suelen resolverse mediante diálogo y planes de regularización, evitando llegar a instancias judiciales.
Otras administraciones, en cambio, describieron un escenario más complejo. En edificios con portería, señalaron que desde noviembre las expensas aumentaron entre un 25% y un 27% solo en concepto de costos fijos, sin contemplar expensas extraordinarias. En paralelo, la morosidad creció entre un 10% y un 13% respecto de los niveles previos, que ya se ubicaban entre el 37% y el 45%.
“Es preocupante la cantidad de casos que deben derivarse para reclamo legal, dado que parte de la gente con morosidad considera a las expensas como un gasto no esencial”, advirtieron. Esta situación derivó en un incremento de los envíos a estudios jurídicos para iniciar gestiones de cobranza.
Respecto a los valores, las administraciones explicaron que los montos dependen de múltiples factores: ubicación del edificio, cantidad de unidades funcionales, servicios incluidos, antigüedad de la construcción y estructura de personal. A modo de referencia, indicaron que en edificios céntricos las expensas pasaron de rondar los $60.000 a ubicarse en torno a los $120.000 o incluso más en el último año.
El aumento de los costos laborales, la quita de subsidios en los servicios públicos, los seguros y el mantenimiento general aparecen como los principales motores de estos incrementos. En todos los casos, aclararon que las expensas extraordinarias no están contempladas en esos porcentajes y pueden elevar considerablemente el monto final cuando se realizan obras o reparaciones.

