Minería y petróleo crecen, pero el empleo se estanca

NewsITe
Datos oficiales citados por fuentes privadas muestran una paradoja en el corazón del modelo productivo argentino: desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la actividad de minería y petróleo creció alrededor de 33%, apalancada por el impulso de Vaca Muerta y el litio, pero en paralelo se perdieron 7.613 puestos de trabajo formales en esos sectores.
La tendencia se replica en otros rubros considerados entre los más dinámicos de la economía. Electricidad, gas y agua recortaron unos 600 empleados; la intermediación financiera achicó su plantilla en 8.545 puestos; y las actividades inmobiliarias registraron una fuerte merma de 21.878 trabajadores. En conjunto, desde noviembre de 2023 estos sectores acumulan más de 26.000 empleos menos, pese a su peso estratégico para la recuperación económica.
La principal excepción dentro de este grupo es el agro, que mostró un salto de productividad y, al mismo tiempo, de empleo. Según los mismos datos, la actividad agropecuaria creció 155% e incorporó unos 12.010 puestos de trabajo registrados, en buena medida por la recomposición de exportaciones y la mejora en algunas condiciones de mercado.
Productividad, tecnología y reconfiguración del sector energético
Para especialistas del sector, el comportamiento del empleo en las ramas ganadoras de la economía responde a cambios estructurales profundos. La analista de Invecq, Sol Pradás, explicó que en los últimos meses el empleo alternó pequeñas subas y bajas, pero en un nivel relativamente estable. Asoció la caída previa a la incorporación de nuevas tecnologías —incluida la inteligencia artificial— y a la búsqueda de mayores niveles de productividad por parte de las empresas.
En el petróleo, fuentes de YPF vinculan la reducción de puestos con la salida de campos maduros operados por distintas compañías. Las cuencas tradicionales muestran un declive sostenido, mientras que la producción no convencional, en especial la de Vaca Muerta, incrementa su eficiencia y requiere menos mano de obra por unidad de producción.
El economista jefe de LCG, Antonio Navarro, advirtió que, aunque el yacimiento neuquino mantiene un fuerte dinamismo, las cuencas de Santa Cruz y Chubut afrontan dificultades operativas y de inversión. En minería, en tanto, se destaca el buen desempeño del litio y el oro, pero persisten problemas en la minería metalífera asociada a la construcción, afectada por la recesión y el freno de la obra pública.
Fuerte caída del empleo privado registrado
La pérdida de puestos en estos sectores se inscribe en un cuadro más amplio de retroceso del empleo privado registrado. En junio, el número de trabajadores formales del sector privado cayó 0,1% respecto del mes anterior, y desde noviembre de 2023 se acumula una reducción de unos 246.300 puestos.
- La industria manufacturera lidera las bajas, con 88.500 empleos menos.
- La construcción, muy ligada a la obra pública y privada, perdió alrededor de 63.000 puestos.
- Electricidad, gas y agua; intermediación financiera e inmobiliarias también registran descensos.
La contracara de este ajuste es el crecimiento de la informalidad laboral. De acuerdo con estimaciones privadas, entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026 se habrían perdido 600.000 empleos registrados, mientras que surgió un millón de puestos informales. El saldo neto: 400.000 empleos adicionales, pero de menor calidad, con salarios más bajos y menor productividad.
“Los sectores más dinámicos todavía están buscando un nivel de empleo consistente con las nuevas condiciones tecnológicas, económicas y de infraestructura; algunos de los recortes podrían revertirse de un mes a otro”, evaluó el economista Lucio Garay Méndez, de EcoGo.
En este contexto, el mercado laboral argentino enfrenta el desafío de compatibilizar la mejora de la productividad y el avance tecnológico con la generación de empleo de calidad. El desempeño de sectores clave como energía, minería, agroindustria e industria será determinante para definir si la recuperación económica se traducirá, o no, en creación sostenible de puestos de trabajo formales.

