Milito admitió el enojo y pidió unidad en Racing

Milito dio la cara tras los insultos y habló de unidad en Racing

Diego Milito durante la Asamblea de Representantes en Racing

NewsITe

Diego Milito, presidente de Racing Club, rompió el silencio luego de los insultos que recibió de un amplio sector de la hinchada en el Cilindro de Avellaneda, en medio de un presente deportivo adverso. Durante la Asamblea de Representantes, realizada en el polideportivo del estadio, el dirigente se hizo cargo del malestar y reconoció que el mensaje de las tribunas no le pasó inadvertido.

“Escuché el enojo de algunos hinchas, no me es indiferente. Estamos en un momento difícil, pero quiero que sepan que los escuchamos”, señaló Milito ante los asambleístas, marcando el tono de un discurso en el que mezcló autocrítica, respaldo al proyecto y un fuerte llamado a la unidad institucional.

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El exdelantero, ídolo del club y hoy máximo dirigente, recordó su vínculo con la Academia y las distintas etapas que atravesó con la camiseta celeste y blanca: “Soy de Racing, crecí en este club, he tenido la suerte de ganar campeonatos pero también pasé momentos malos. Cuando las cosas no se dan, los entiendo”. En esa línea, subrayó que su objetivo es representar a todos los socios, más allá de cómo hayan votado en las últimas elecciones.

Defensa del proyecto y autocrítica por la comunicación

Milito defendió el rumbo que tomó la gestión desde su llegada a la presidencia y remarcó que las decisiones se adoptaron con una mirada de largo plazo. “Desde que comenzamos la gestión, hace un poco más de un año y medio, tomamos decisiones para que Racing crezca sostenidamente. También entiendo que tenemos que explicarlo mejor al socio: Racing nos necesita juntos”, reconoció.

El dirigente sostuvo que mantiene intacta la ambición deportiva con la que asumió el cargo: “Quiero que Racing sea protagonista en cada torneo. Soy el primero que quiere salir campeón, he sido futbolista y compito desde que tengo uso de razón. Haremos todo lo posible para poder lograrlo”, afirmó, en un intento de llevar tranquilidad a una hinchada que reclama resultados inmediatos.

El reclamo por los refuerzos y la salida de Costas

La Asamblea también sirvió como espacio para que los representantes de la minoría trasladaran a la conducción las principales inquietudes de los socios. Entre ellas, se destacó la política de incorporaciones: señalaron que Racing invirtió cerca de 30 millones de dólares en refuerzos cuyos rendimientos, hasta el momento, fueron de pobres para abajo.

  • Se cuestionó la eficiencia en el uso del presupuesto destinado al mercado de pases.
  • Se pidió mayor claridad sobre los criterios deportivos y económicos que guiaron las contrataciones.
  • Se exigieron explicaciones por la salida de Gustavo Costas tras haberle renovado por tres años.

De acuerdo con lo expuesto en la Asamblea, fue el vicepresidente segundo, Martín Ferré, quien tomó la palabra en reiteradas oportunidades para responder consultas, mientras que Milito evitó profundizar sobre algunos de los temas más sensibles, como la abrupta desvinculación de Costas del cargo de entrenador.

“Racing está por encima de todos”

En el tramo final de su intervención, Milito apostó al discurso identitario y al sentido de pertenencia, intentando correr del centro de la escena las diferencias internas. “Racing está por encima de todos; han pasado jugadores, técnicos y presidentes. Lo más importante es el escudo, que nos necesita más unidos que nunca”, remarcó.

“Cuando estamos juntos, somos invencibles”, resumió Milito, buscando cerrar filas tras los insultos en el Cilindro.

El presidente insistió en que la crítica es necesaria, pero pidió que se canalice en función del crecimiento institucional: “Sigamos juntos mirando el futuro. Vamos a dar todo de nosotros para que las cosas salgan de la mejor manera. Y eso no quiere decir que no haya una mirada crítica o diferente; también la necesitamos para seguir creciendo”. Mientras tanto, el clima en la tribuna y los resultados en la cancha marcarán el pulso de una gestión que, a poco más de un año y medio de iniciada, ya atraviesa su primera gran prueba de fuego.

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