Un reclamo desesperado ante el corte de prestaciones médicas

NewsITe
Un militar retirado, identificado como Carlos Martínez, decidió encadenarse frente a la sede de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) en Rosario para exigir que su esposa, diagnosticada con cáncer, pueda ser operada. La dramática medida de fuerza visibiliza la grave crisis prestacional que atraviesa la obra social y que dejó sin cobertura a miles de afiliados en la ciudad santafesina.
La protesta tuvo lugar en la sede ubicada sobre calle España al 1500, donde también se concentraron afiliados, trabajadores civiles y personal militar. Todos denunciaron la interrupción de la atención médica desde el 9 de julio, a raíz del corte de servicios por falta de pago a clínicas y sanatorios privados. El conflicto impacta en la atención de guardias, internaciones, cirugías programadas y tratamientos en curso, incluidos los oncológicos.
De acuerdo con lo que trascendió en el lugar, la esposa de Martínez requiere una cirugía urgente para tratar un cáncer, pero la suspensión de las prestaciones impidió avanzar con la autorización y programación del procedimiento. “No tengo otra opción, mi señora no puede esperar”, habría señalado el militar retirado ante otros manifestantes, en medio de un clima de preocupación generalizada por el acceso a la salud.
Deuda millonaria y reestructuración de la obra social
La situación se da en el marco del proceso de disolución de IOSFA y la creación de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), establecida por el Decreto 88/2026. La norma dispuso una reorganización de la cobertura sanitaria para el personal militar y de las fuerzas federales, con el objetivo declarado de ordenar las cuentas y mejorar la gestión. Sin embargo, en Rosario el resultado inmediato fue un corte de servicios que dejó en una situación crítica a unos 3.700 beneficiarios.
Antes de la reorganización, en la ciudad había cerca de 11.200 afiliados. Tras el reordenamiento del padrón entre distintas obras sociales, un segmento de afiliados quedó bajo la órbita de OSFA y es precisamente ese grupo el que hoy sufre la interrupción de la cobertura. La Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de Rosario (ACLYSA) suspendió las prestaciones por una abultada deuda acumulada, que según representantes de los trabajadores forma parte de un desequilibrio financiero estructural estimado en unos 220.000 millones de pesos.
Afiliados en alerta por el acceso a la salud
La falta de cobertura no solo afecta nuevas consultas o prácticas programadas, sino también internaciones y tratamientos ya iniciados. Para muchos afiliados, asumir de manera particular los costos de cirugías, medicamentos o estudios de alta complejidad es directamente imposible en el contexto económico actual. Por eso, las protestas y reclamos públicos se intensificaron en las últimas semanas, con pedidos urgentes a las autoridades nacionales y de la obra social para restablecer la atención.
- Alrededor de 3.700 personas en Rosario continúan sin servicios médicos regulares.
- La deuda con prestadores privados derivó en la suspensión de cirugías, guardias e internaciones.
- El proceso de disolución de IOSFA y creación de OSFA generó un escenario de incertidumbre.
- Familias de personal militar y civil advierten que hay pacientes oncológicos y crónicos en riesgo.
“La continuidad del conflicto pone en riesgo el acceso a la salud de miles de integrantes de las Fuerzas Armadas, personal civil y sus familias”, advirtieron representantes de los trabajadores al reclamar una solución inmediata.
Mientras se aguardan definiciones oficiales y eventuales acuerdos con los prestadores, los afiliados sostienen sus reclamos en la calle y advierten que podrían profundizar las medidas de protesta. El caso de Martínez, encadenado para exigir la operación de su esposa con cáncer, se convirtió en un símbolo del impacto humano de la crisis y de la urgencia de restablecer la cobertura médica en Rosario.

