Milei negó maltrato a sus perros y habló de su salud

El Presidente respondió a versiones sobre su intimidad en Olivos

Javier Milei en la Quinta de Olivos

NewsITe

El presidente Javier Milei salió a desmentir de manera categórica las versiones que lo acusaban de maltrato hacia sus perros y de atravesar problemas de salud. En mensajes enviados al periodista Luis Majul, que fueron dados a conocer en una editorial de La Nación+, el mandatario detalló cómo es su rutina diaria en la Residencia de Olivos y negó cualquier episodio de violencia.

Según relató Majul, Milei aseguró que todos los días camina alrededor de una hora por los jardines de la Quinta de Olivos, acompañado por su médico personal. De esta manera, el Presidente buscó despejar rumores sobre un presunto deterioro en su estado físico y mental, así como cuestionamientos sobre una supuesta falta de actividad oficial durante parte del mes de agosto.

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Las aclaraciones del jefe de Estado aparecieron como respuesta indirecta a declaraciones recientes de la conductora Viviana Canosa, quien había hablado de supuestos episodios de violencia en el interior de la residencia presidencial, particularmente vinculados con los perros del mandatario. Sin nombrarla, Milei calificó esas versiones como infundadas y las enmarcó en una campaña de descrédito en su contra.

Defensa pública y desmentida sobre sus perros

En los mensajes reproducidos por Majul, Milei afirmó que jamás ejerció violencia física contra otras personas ni contra sus animales. Recordó que en su infancia, cuando tuvo peleas, su conducta fue –según su propia versión– siempre defensiva. Respecto de sus perros, a los que suele llamar “hijitos”, fue aún más enfático y sostuvo que nunca les pegó ni lo haría.

El Presidente sostuvo que antes de maltratarlos “se cortaría literalmente las piernas” y remarcó que los animales viven en una casa separada, ubicada a unos 150 metros del chalet principal de la Quinta de Olivos. Explicó además que permanecen en caniles y realizan recreos individuales, lo que, a su entender, reduce al mínimo la posibilidad de conflictos con otras personas en presencia de los perros.

Milei también rechazó que existan testigos que avalen las acusaciones difundidas en algunos programas de televisión. De acuerdo con lo relatado por Majul, el mandatario habló de “mentiras tras mentiras” y cuestionó con dureza a quienes las amplifican en los medios. “Inventa que tiene testigos. Inventa que tiene todo chequeado. Nada de lo que dice es verdad”, habría escrito el jefe de Estado.

Ruido político, medios y gestión económica

En su editorial, Majul interpretó que el creciente ruido alrededor de la figura presidencial está vinculado con la tensión política y las fuertes críticas que recibe el Gobierno por la marcha de la economía. En este contexto, los rumores sobre la vida privada del Presidente y su vínculo con los animales aparecen como un capítulo más de la disputa discursiva entre el oficialismo y sectores de la oposición.

Las caminatas diarias en Olivos, la presencia constante de su médico personal y la aclaración sobre el cuidado de sus perros se inscriben, de ese modo, en una estrategia comunicacional destinada a mostrar a Milei activo, en funciones y en buen estado de salud. Mientras tanto, el debate sobre los límites entre la intimidad presidencial y el escrutinio público vuelve a quedar en primer plano, en un clima de fuerte polarización política y mediática.

“Nunca le levanté la mano a nadie en mi vida” y “nunca les pegué ni les pegaría” a mis perros, habría expresado Javier Milei en los mensajes difundidos por Luis Majul.

Con las desmentidas ya instaladas en la agenda mediática, el oficialismo busca reencauzar la discusión hacia la situación económica y las reformas impulsadas por la Casa Rosada, mientras persiste la controversia en torno a la exposición pública de la vida privada del Presidente y su entorno más cercano.

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