Milei, empleo y natalidad: qué muestran realmente los datos

Los dichos de Milei frente al termómetro de la economía real

Javier Milei durante su exposición ante el Consejo de las Américas

NewsITe

Durante su exposición ante el Consejo de las Américas, el presidente Javier Milei defendió su gestión económica y realizó fuertes afirmaciones sobre empleo, crecimiento y natalidad en la Argentina. Sin embargo, al contrastar esos dichos con las estadísticas oficiales y relevamientos de organismos especializados, surge un panorama más complejo que el trazado por el mandatario.

En materia laboral, Milei aseguró que el desempleo “no aumentó” y que “tampoco cayeron los salarios”, al tiempo que destacó la creación de puestos de trabajo. No obstante, los últimos datos del INDEC indican que la desocupación alcanzó el 7,8% en el primer trimestre de 2026, uno de los niveles más altos desde la pandemia, lo que equivale a alrededor de 1,7 millones de personas sin trabajo en todo el país.

– Publicidad –

Si bien se verificó generación de empleo, informes como los citados por Chequeado advierten que el 50% del mercado laboral es informal. Es decir, una parte importante de los nuevos puestos se explica por trabajos sin estabilidad, con salarios más bajos y menor protección social. A esto se suma que el 44,2% de los asalariados se desempeña sin realizar aportes jubilatorios, lo que compromete tanto su cobertura futura como la sustentabilidad del sistema previsional.

Empleo, salarios y calidad del trabajo

Las estadísticas de empleo registrado muestran, además, un deterioro a partir del cambio de gobierno. Desde noviembre de 2023 se perdieron alrededor de 308 mil empleos asalariados formales, un dato que contrasta con la idea de un mercado laboral sólido. En paralelo, los salarios registrados acumulan una caída real del 8,7%, lo que implica que, aun cuando algunas remuneraciones nominales hayan subido, el poder de compra de los trabajadores se redujo frente a la inflación.

Este escenario refleja una tendencia en la que el trabajo informal y la subocupación ganan peso frente al empleo estable y de calidad. Para los especialistas, se trata de una combinación que agrava la desigualdad, debilita el consumo interno y limita la recuperación de la economía, más allá de la narrativa oficial sobre la generación de puestos de trabajo.

Crecimiento económico: luces y sombras del modelo

En cuanto al nivel de actividad, Milei destacó el “éxito del modelo económico” y mencionó una expansión de “más de 10 puntos porcentuales”. Sin embargo, los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC muestran que la economía argentina acumuló un crecimiento de 1,9% en el primer semestre de 2026, con un comportamiento muy dispar entre sectores.

  • Entre los rubros con mejor desempeño se destacan el agro, la minería y la pesca, traccionados por la mejora de precios internacionales y ciertas ventajas cambiarias.
  • En contraste, la industria, el comercio y la administración pública registraron retrocesos, golpeados por la caída del consumo, el ajuste del gasto estatal y la incertidumbre macroeconómica.

De esta manera, el crecimiento aparece concentrado en pocos sectores y no se traduce de manera homogénea en actividad productiva, empleo y mejores ingresos para la mayoría de la población. Economistas consultados advierten que, sin una recuperación más amplia de la industria y los servicios, es difícil que la mejora en algunos rubros alcance para sostener un proceso de expansión sostenida.

Natalidad, aborto legal y dinámica poblacional

Otro de los tramos más controvertidos del discurso de Milei fue el referido a la natalidad y a la ley de interrupción voluntaria del embarazo. El Presidente afirmó que el país “no llega a una tasa de crecimiento de la población que permita la reposición” y atribuyó esa situación a lo que llamó “la locura de los pañuelitos verdes”, responsabilizando al aborto legal por un supuesto impacto negativo en el crecimiento económico y en el sistema previsional.

Sin embargo, de acuerdo con la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS), la tasa de natalidad viene descendiendo en la Argentina desde 2014, es decir, seis años antes de la aprobación de la ley de aborto en diciembre de 2020. La baja en los nacimientos es un fenómeno que se observa también en otros países de la región y del mundo, asociado a cambios culturales, mayor planificación familiar, inserción laboral de las mujeres y condiciones económicas.

Los últimos datos disponibles muestran que en 2024 se registraron 413.135 nacidos vivos en el país, frente a los 533.299 anotados en 2020. La merma implica una caída del 22,5% en cuatro años. Para demógrafos y especialistas en políticas públicas, se trata de una tendencia estructural que requiere abordajes integrales –como mejoras en ingresos, vivienda, acceso a jardines maternales y cuidados– más que la simple derogación o cuestionamiento de la legislación vigente sobre interrupción voluntaria del embarazo.

El contraste entre el discurso oficial y los indicadores económicos y sociales evidencia un escenario más frágil de lo que plantea la Casa Rosada, con desafíos profundos en empleo, crecimiento y dinámica demográfica.

En síntesis, la comparación de los dichos de Milei con los datos duros revela que la Argentina transita una etapa de recuperación parcial y desigual, con un mercado laboral precarizado, actividad concentrada en pocos sectores y una natalidad en descenso que responde a múltiples factores. El debate público, señalan especialistas, debería apoyarse en estas evidencias para diseñar políticas de largo plazo más allá de la confrontación coyuntural.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -