Milei explicó en primera persona su proyecto de reforma del Banco Central

NewsITe
El presidente Javier Milei expuso en una columna publicada en el diario Clarín los lineamientos centrales de su proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El jefe de Estado enmarcó la iniciativa dentro de su programa económico, al que presenta como un cambio estructural destinado a terminar con la inflación crónica.
Según el análisis que presentó, desde la creación del Banco Central en 1935 la Argentina atravesó décadas de alta inflación, fenómeno que atribuye en gran medida al uso político de la emisión monetaria para financiar el gasto público. En esa línea, Milei sostuvo que el rol del BCRA debe ser replanteado y ajustado a reglas más estrictas, con un solo objetivo central: preservar el valor de la moneda.
La reforma se apoya en cinco ejes. El primero propone eliminar la multiplicidad de metas incorporadas en reformas anteriores –como el fomento del empleo, el desarrollo económico o el financiamiento productivo– para concentrar la misión del Banco Central en la estabilidad de precios. De acuerdo con Milei, la dispersión de objetivos facilitó la discrecionalidad en la política monetaria.
El segundo punto apunta a prohibir de manera tajante la financiación del Estado en todos sus niveles. El Presidente plantea que el BCRA no pueda asistir al Tesoro nacional, a las provincias ni a los municipios mediante adelantos transitorios o compra de títulos en el mercado primario. A ese mecanismo lo definió como una forma de “falsificación de dinero” que erosiona el poder de compra de los salarios y los ahorros.

Cambios institucionales y vínculo con el programa económico
El tercer eje se concentra en blindar institucionalmente a las autoridades del Banco Central. La propuesta establece que la remoción del presidente y de los directores de la entidad requiera mayorías especiales de dos tercios en ambas cámaras del Congreso, con el objetivo de limitar las presiones políticas sobre la emisión y garantizar mayor estabilidad en la conducción monetaria.
En cuarto lugar, el proyecto restringe la distribución de dividendos surgidos de los resultados del BCRA. Los beneficios por tenencia de activos se destinarían a una reserva técnica no distribuible, mientras que los ingresos asociados al manejo de cartera solo podrían utilizarse para cancelar deuda del Tesoro, evitando que se transformen en nuevas fuentes de financiamiento inflacionario.
El quinto punto busca desarmar instrumentos y modificaciones introducidas en 2012, particularmente el esquema de Letras Intransferibles, que permitió al Tesoro utilizar reservas del Banco Central para cubrir necesidades fiscales. Milei considera que esa operatoria debilitó el balance de la entidad y comprometió su capacidad para cumplir funciones básicas.
- Objetivo único: estabilidad de la moneda y combate a la inflación.
- Prohibición de financiamiento al sector público en todos sus niveles.
- Blindaje institucional del directorio del BCRA con mayorías agravadas.
- Limitaciones a la distribución de utilidades y uso acotado de resultados.
- Eliminación de Letras Intransferibles y de cambios introducidos en 2012.
“El objetivo de estas reformas es hacer a la Argentina grande nuevamente”, concluyó Milei en su columna, al vincular la iniciativa con otras medidas como el déficit cero, el mecanismo de shutdown, la nueva ley de Mercado de Capitales y la desregulación del mercado de seguros.
Con esta propuesta, el Gobierno busca enviar una señal de disciplina monetaria e intentar anclar expectativas en torno a la inflación. El debate legislativo que se abra en torno a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central será clave para definir hasta dónde avanzará el oficialismo en su plan de rediseñar el andamiaje institucional de la política monetaria argentina.

