México pide a EE.UU. bajar aranceles a autos en plena revisión del T-MEC

México busca alivio arancelario para su industria automotriz

Gobierno de México negocia con Estados Unidos reducción de aranceles a autos

NewsITe

El Gobierno de México intensificó su ofensiva diplomática ante Washington con un pedido concreto: reducir los aranceles que Estados Unidos aplica a los autos fabricados en territorio mexicano y frenar la imposición de nuevas tarifas mientras avanza la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La iniciativa, confirmada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, apunta a proteger a uno de los sectores clave de la economía mexicana.

Según explicó el funcionario al término del lanzamiento del InnovaFest Querétaro, México planteó a la administración estadounidense que los vehículos producidos en el país reciban un trato más favorable que los importados desde terceros mercados. El argumento central se basa en el elevado contenido de componentes estadounidenses incorporados en los autos mexicanos, lo que los diferencia de los productos provenientes de otras regiones.

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Actualmente, el gobierno de Estados Unidos mantiene un arancel del 25% sobre las importaciones de automóviles y ciertas autopartes. No obstante, los vehículos que cumplen con las reglas de origen establecidas en el T-MEC pueden acceder a un tratamiento diferenciado en función de su contenido regional. México busca afianzar y mejorar ese esquema para brindar previsibilidad a las terminales y autopartistas instaladas en su territorio.

Acero, aguacate y una negociación sin pausa

Además del sector automotor, la delegación mexicana pidió revisar el arancel de 50% que pesa sobre el acero, al señalar que el país mantiene un déficit comercial en ese rubro frente a Estados Unidos. El objetivo es evitar que esas medidas encarezcan las cadenas de producción y resten competitividad a las exportaciones de la región norteamericana.

En paralelo, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador también trabaja para resolver restricciones que afectan a otro producto estrella de sus ventas externas: el aguacate. Ebrard indicó que, en la última semana, se reforzaron las gestiones para destrabar las limitaciones y restablecer plenamente los envíos, como ya ocurrió previamente con el comercio de ganado.

El funcionario remarcó que la consigna mexicana es mantener una estrategia de negociación persistente durante todo el proceso de revisión del T-MEC. “Hemos planteado que, en lo que duran las conversaciones en torno a la revisión del tratado de libre comercio, no haya más imposición de aranceles”, sostuvo ante la prensa, en declaraciones que reflejan la preocupación por nuevas tensiones comerciales.

Claves de la revisión del T-MEC

  • El proceso formal de revisión comenzó el 1 de julio, tras la decisión de Estados Unidos de no extender automáticamente la vigencia del acuerdo.
  • Washington impulsa la realización de revisiones anuales durante la próxima década, lo que introduce un mayor nivel de control sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos.
  • Aun con este esquema, el T-MEC se mantendría vigente al menos hasta 2036, salvo que alguno de los socios opte por retirarse.
  • La industria automotriz y el acero se ubican en el centro de la agenda, pero también ganan peso los productos agroindustriales como el aguacate y el sector ganadero.

Marcelo Ebrard aseguró que México sostendrá una postura firme, pero dialoguista, para defender el empleo y la producción nacional en la revisión del T-MEC.

Con un comercio altamente integrado entre México y Estados Unidos, el desenlace de estas negociaciones será determinante para las inversiones en la industria automotriz, el acero y el agro. La definición de un marco arancelario más estable y previsible aparece como una prioridad para toda la región de América del Norte.

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