La construcción en seco experimenta un aumento sostenido en San Nicolás, desplazando cada vez más al ladrillo. La inclinación hacia esta modalidad de edificación no es meramente por el precio, sino por la constante mejora en la calidad de los materiales y la rapidez con la que se terminan las obras. Según constructoras consultadas, se reduce casi a la mitad el tiempo estimado, lo que también ayuda a abaratar costos.

De la Redacción de EL NORTE
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Al igual que a nivel nacional, San Nicolás está viviendo un crecimiento de construcción en seco, a pesar de que todavía no esta tan aceptado socialmente. No obstante, los beneficios que trae en cuestiones que al propietario le interesa, como puede ser el tiempo que se tarde en terminar la obra, ha disparado la inclinación de los clientes por este tipo de construcción.
La construcción tradicional para hacer viviendas o ampliaciones es la más conocida a nivel mundial, particularmente en nuestro país. Sin embargo, desde hace un tiempo, el sistema de construcción en seco viene creciendo como sustitución del ladrillo por varias características que lo vuelve muy atractivo.
Tanto por su eficiencia y rapidez, este tipo de construcción se volvió muy popular en medio de la pandemia como consecuencia del creciente interés de muchos argentinos por comprar lotes o terrenos para mudarse a countries y barrios cerrados.
En ese sentido, uno de los sistemas más atractivos de los últimos tiempos, y que además se fue implementando cada vez más en Argentina, es el “steel frame”, un método de construcción en seco que se basa en estructuras metálicas, de acero galvanizado. De qué se trata y qué ventajas tiene.
La construcción en seco es un sistema de edificación que permite realizar cualquier tipo de construcción con elementos prefabricados sin el uso de mezclas húmedas, en plazos más cortos y que se fijan con anclajes mecánicos o químicos.
Crecimiento local
“Como sucede a nivel nacional, en nuestra ciudad también viene creciendo exponencialmente la construcción en seco. Pero no por el precio, porque la realidad es que es demasiado competitivo con la construcción tradicional, sino por la rapidez, principalmente, como así también por otras cuestiones”, manifestó el arquitecto Luis Ullúa, de Grupo Arquiobra.
“A diferencia de la construcción húmeda o clásica, la eficiencia de utilizar paneles SIP, que son paneles que vienen pre armados de 120 por 240. Este, de distintas calidades con distintas condiciones, pero que tienen una aislación térmica y acústica muy importante. También hay otro tipo de paneles que son más grandes y que ayudan a reducir aún más los tiempos de la construcción”, agregó de inmediato.
Al respecto de la aceptación de la misma, aún no está del todo instalada en la sociedad. No obstante, explican que este tipo de construcción es igual que la clásica. La resistencia no cambia a la hora de elegir una u otra, remarcando que la construcción en seco tiene la particularidad de hacerse en un tiempo mucho menor que la húmeda.
“No hay que tenerle miedo a la construcción en seco, por el contrario. Se trata de un tipo de construcción capaz de resistir cualquier inclemencia y hasta es más sencillo poder solucionar problemas, si es que lo llegara a haber. Es muy difícil que tenga filtraciones, que tenga problemas de humedad de cimiento, que tenga rajadura; entonces, si tenés algo muy puntual es eso, no tenés que buscar otra cosa, es lo que aparece.
“Las terminaciones casi todas las interiores de las construcciones en seco son en durlock, que es una plaquita de 1 cm, 2 cuanto mucho y eso es fácil de romper para descubrir que está ahí abajo, que está perdiendo algo por estilo y muy fácil de reparar. Pero no es algo que suceda con normalidad”, afirmó el mismo arquitecto local.
Precios
El tema de los precios es el punto de inflexión entre el crecimiento de la construcción en seco sobre la húmeda. Todavía mantienen valores similares, aunque si bien hay casos donde puede ser más barato o más caro una de la otra, la realidad es que son similares. La ventaja, por el momento, siguen siendo los tiempos.
“Todo lo nuevo tiene que romper un umbral de aceptación. El umbral de aceptación se rompe no solamente por la funcionalidad del producto, sino por el precio. Hasta que no haya realmente una mejora en ese costo, por problemas de fabricación de los materiales, que es lo que nos falta, no se va a notar todavía el umbral de aceptación rotundo”, detalló.
“Pero igualmente vos ves que va creciendo, mucha gente lo solicita, lo pide, lo entiende porque hay que entenderlo. Porque cuando vos vas a una construcción en seco, golpeas las paredes y las escuchas huecas. O si el el piso está suspendido es como caminar en un entrepiso. Entonces, nosotros tenemos una cultura referida a nuestra construcción tradicional acostumbrados al hormigón, al ladrillo con revoque muy contundente. Entonces, eso es un problema cultural que de a poco se va a ir rompiendo, pero lo que va a mejorar mucho es cuando el costo real de los materiales de la construcción en seco, bajen un poco el precio”, concluyó.

