Máximo Kirchner denunció intento de disciplinamiento político

Máximo Kirchner apuntó contra la Policía y la Justicia tras ser demorado en San Luis

Máximo Kirchner fue demorado en un control policial en San Luis

NewsITe

El diputado nacional Máximo Kirchner denunció un nuevo intento de “disciplinamiento” político luego de haber sido demorado en un control de ruta en la provincia de San Luis, donde el vehículo en el que viajaba fue señalado por un supuesto pedido de captura en el marco de la causa Hotesur. El episodio reavivó la tensión entre el kirchnerismo y sectores del Poder Judicial, en un contexto de fuerte polarización política.

El hecho ocurrió cuando Kirchner se dirigía hacia la provincia de San Juan para participar de una agenda de actividades políticas con militantes y dirigentes locales. Según relató el legislador, viajaba en su auto particular, un modelo 2007 que —según remarcó— utiliza habitualmente para sus recorridas por el país y con el que ya se había desplazado en los últimos meses por la Ciudad de Buenos Aires, rutas bonaerenses y provincias como La Rioja y Buenos Aires.

– Publicidad –

“Mientras rematan el país, la policía, la justicia y andá a saber quiénes más siguen intentando disciplinarnos”, sostuvo en un comunicado difundido tras el episodio, en el que enmarcó la demora en una secuencia de hechos que, a su entender, apuntan a condicionar a la dirigencia política opositora al actual rumbo del Gobierno nacional.

De acuerdo con su descripción, el control tuvo lugar en el ingreso a San Luis, donde efectivos policiales detuvieron la marcha de la camioneta en la que se desplazaba. Allí le informaron que el vehículo figuraba con un supuesto pedido de captura ordenado por el juez federal Julián Ercolini, magistrado de Comodoro Py que intervino en la causa Hotesur, expediente judicial que involucró a integrantes de la familia Kirchner.

Kirchner también confirmó que le realizaron un test de alcoholemia, que —según aclaró— dio resultado negativo, y destacó la importancia de este tipo de controles para la seguridad vial. Sin embargo, remarcó que decidió permanecer a disposición de la policía provincial y de la Justicia hasta que se aclarara la situación. El trámite se extendió por casi dos horas, período durante el cual también estuvieron demoradas las personas que lo acompañaban en el vehículo.

“Después de casi dos horas de estar demorado en la ruta, nos avisaron que podíamos seguir viaje”, señaló el diputado, quien insistió en que no es la primera vez que, según su mirada, se intenta condicionarlo a través de intervenciones judiciales o policiales. En esa línea, afirmó que no se dejará amedrentar y confirmó que continuará con sus actividades políticas previstas.

Contexto político y judicial del episodio

La demora en San Luis se produce en un escenario en el que el kirchnerismo viene denunciando lo que considera un uso político de los tribunales federales, especialmente en causas vinculadas a hechos de corrupción y administración del Estado durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. La referencia de Máximo Kirchner a la causa Hotesur vuelve a colocar en primer plano la discusión sobre el rol del Poder Judicial y su relación con el poder político.

  • El control se realizó en el ingreso a la provincia de San Luis, en un operativo vial rutinario.
  • El vehículo fue señalado por un presunto pedido de captura vinculado a un expediente judicial federal.
  • Tras verificaciones y casi dos horas de espera, se autorizó al diputado a continuar su viaje.
  • Kirchner enmarcó el episodio en una estrategia de “disciplinamiento” contra su espacio político.

“No es la primera vez que lo intentan, no va a ser la última, no se cansan, nosotros tampoco. Mañana nos vemos en San Juan”, remarcó Máximo Kirchner al confirmar que mantendría su agenda política.

El episodio suma un nuevo capítulo a la tensión entre el kirchnerismo, las fuerzas de seguridad y el Poder Judicial. A la espera de precisiones oficiales sobre el origen del presunto pedido de captura del vehículo, el hecho generó repercusiones en el plano político y volvió a instalar el debate sobre el límite entre los controles institucionales legítimos y el posible uso discrecional de herramientas judiciales y policiales en la disputa de poder.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -