Matthäus cargó contra el clima interno de la selección alemana

NewsITe
La dolorosa eliminación de Alemania a manos de Paraguay en los 16avos de final del Mundial 2026 no solo dejó un golpe deportivo para una potencia histórica, sino que también abrió una crisis interna que hoy sacude al fútbol germano. El combinado europeo cayó por penales 4-3, tras empatar 1-1 en tiempo reglamentario y suplementario, y volvió a despedirse prematuramente de una Copa del Mundo.
En este contexto, Lothar Matthäus, símbolo máximo de la Mannschaft y campeón del mundo en Italia 1990, reveló en su programa de Bild “Lothar geht los” una serie de tensiones y privilegios dentro de la concentración, vinculados a la presencia de familiares, la organización de vuelos y la logística de hoteles, que habrían afectado la convivencia y el foco competitivo del plantel.
Según el ex mediocampista, la política de acceso de esposas, hijos y otros allegados al búnker alemán fue un punto de fricción desde el inicio del certamen. Matthäus cuestionó que las familias estuvieran presentes desde los primeros días de estadía en Estados Unidos y sugirió que su llegada debió postergarse, al menos, hasta instancias definitorias como los cuartos de final.
El ex capitán describió incluso diferencias entre los propios futbolistas por el modo en que viajaban sus familiares. Algunos consiguieron vuelos privados para sus madres, otros tuvieron autorización para que viajaran esposas e hijos, mientras que varios debieron utilizar vuelos comerciales. Estas disparidades, sostuvo, se convirtieron en tema de conversación constante dentro del vestuario y generaron malestar soterrado.
Críticas al liderazgo y a la definición por penales
La tormenta no se limitó a la vida fuera de la cancha. En Alemania también quedó bajo la lupa la dramática definición por penales frente a Paraguay. La prensa local señaló que no todos los jugadores quisieron asumir la responsabilidad en la tanda, un cuestionamiento que golpea el corazón de la identidad alemana, históricamente asociada a la fortaleza mental en estas instancias.
Las cámaras enfocaron al capitán Joshua Kimmich ordenando la lista de pateadores y dialogando con Leon Goretzka, quien, según versiones periodísticas, habría evitado ejecutar uno de los remates decisivos. Finalmente, el sexto penal quedó a cargo del defensor Jonathan Tah, sin experiencia en ese tipo de ejecuciones, que falló su disparo. Acto seguido, José Canale convirtió para Paraguay y selló una de las grandes sorpresas del Mundial.
El episodio reavivó el debate sobre el liderazgo dentro de la Mannschaft y sobre la capacidad del grupo para responder en los momentos de máxima presión. La propia prensa alemana subrayó que “no todos quisieron asumir la responsabilidad”, una frase que resumió el clima de decepción generalizado.
El futuro de Nagelsmann y una crisis que se profundiza
En paralelo, el entrenador Julian Nagelsmann quedó en el centro de la escena. Consultado después de la eliminación, el técnico fue tajante: aclaró que está dispuesto a seguir al frente del seleccionado rumbo a la Eurocopa 2028, pero remarcó que la decisión final recae en la Federación Alemana de Fútbol (DFB). “Si la DFB quiere que lo haga, entrenaré a la selección para la Eurocopa 2028. Si no, tendrán que decírmelo”, lanzó.
Nagelsmann no minimizó el golpe deportivo y fue igual de duro con el rendimiento del equipo. Admitió que una selección eliminada por Paraguay ya no puede considerarse de élite, una frase que caló hondo en la opinión pública germana. El capitán Kimmich, por su parte, también fue autocrítico y dejó en claro que la responsabilidad recae sobre los futbolistas: “Somos los jugadores quienes lo echamos a perder, no el entrenador, los medios, el árbitro o el rival”, reconoció.
- Eliminación en 16avos de final ante Paraguay por penales (4-3).
- Denuncias de privilegios y desorden en los viajes y alojamientos de familiares.
- Cuestionamientos al liderazgo y al compromiso en la tanda de penales.
- Debate abierto sobre la continuidad de Julian Nagelsmann.
- Cuarta Copa del Mundo consecutiva sin que Alemania supere los 16 mejores.
“El enfoque simplemente no estuvo puesto en el Mundial. Existió una agitación considerable que no se reflejó hacia el exterior”, advirtió Lothar Matthäus al analizar el fracaso alemán.
Tras el título obtenido en Brasil 2014, Alemania encadenó eliminaciones en fase de grupos en Rusia 2018 y Qatar 2022, y ahora se despidió en 16avos en Estados Unidos, México y Canadá 2026. La DFB deberá resolver en los próximos días si sostiene el ciclo de Nagelsmann o si inicia una nueva etapa, mientras el país asiste a una de las crisis futbolísticas más profundas de su historia reciente.

