El acoso de los embaucadores es constante. A pesar de las alertas para advertir a los incautos, el fenómeno continúa. A mayor o menor escala, más o menos ingeniosos, se constituyen en riesgos permanentes. En los últimos días varios vecinos fueron engañados en su buena fe. Simulando pertenecer a organismos estatales, bancarios o a través de distintas plataformas, lograron acceder a las cuentas de sus víctimas.

De la redacción de EL NORTE
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Aunque se difunden alertas de manera permanente y la información aborta la mayoría de los intentos de fraudes, lo cierto es que, según lo informado por los especialistas en ciberdelincuencia, el número de víctimas de estafas continúa creciendo de forma alarmante. Los delincuentes mudan su escenario para esconderse tras el anonimato y el menor riesgo que les ofrece la virtualidad.
Es así que las defraudaciones, más o menos sofisticadas, comprenden desde ciberataques a gran escala, con perjuicios a las víctimas varias veces millonarios, hasta el engaño a un jubilado para quitarle unos pocos ahorros.
En los últimos días de julio, como sucede ya de forma habitual, en San Nicolás más de una decena de vecinos fueron engañados. En su mayoría se trata de adultos mayores. Las maniobras engañosas se cometieron utilizando el nombre de organismos estatales o bancarios, a través de plataformas de compra y venta, que les permitieron a los delincuentes acceder indebidamente a datos informáticos e ingresar a cuentas bancarias, despojando a las víctimas de sus ahorros.
Los dos últimos hechos de este tipo fueron denunciados en la Comisaría Segunda. El primero de ellos tuvo como protagonista a una jubilada de 75 años. La mujer manifestó que poco después de las cinco de la tarde recibió una llamada telefónica a través de WhatsApp desde un número identificado como PAMI ESCUCHA. Desde el otro lado de la línea le explicaron que el motivo de la comunicación era guiarla para que se hiciera la credencial virtual. Con esa excusa le solicitaron los números de afiliado a la obra social, del documento y de su CUIL. Le pidieron que colocara la credencial de PAMI y arriba de ella el celular dado vuelta. La víctima siguió los pasos indicados y, rato después, al ingresar a su cuenta bancaria, advirtió que le habían debitado la suma de 600.000 pesos en dos transacciones y que de otra cuenta que comparte con su hija le habían transferido a un destinatario desconocido 30.000 pesos más.
La otra denuncia fue presentada por un hombre y refería que al revisar su saldo bancario advirtió el faltante de dinero. Al chequear los movimientos, comprobó que días antes se habían realizado dos pagos automáticos de $39.500 sin su autorización a una cuenta perteneciente a VOD Argentina, desconociendo la víctima al destinatario. Manifestó que en ningún momento brindó datos ni recibió llamadas.
Otras denuncias
Distintos casos similares fueron reportados en días anteriores y se sumaron a la larga lista que ingresan a diario en las comisarías nicoleñas. Una de las presentaciones hecha el pasado lunes refiere el caso de una mujer de 66 años que ofrecía para la venta en redes sociales un acoplado para automóvil. Un interesado en la compra se comunicó a través de WhatsApp y le solicitó sus datos personales y el alias de cuenta bancaria con la excusa de depositar el pago. Instantes después, la víctima comprobó que le habían sustraído 847.000 pesos del Banco Provincia y 654.129 pesos de Mercado Pago. En ambos casos, el dinero fue transferido a nombre de una persona desconocida.
El mismo día lunes, un jubilado de 73 años reportó haber caído en las redes de los delincuentes a través de la aplicación Mercado Libre. Comprobó recientemente que meses atrás habían sacado un préstamo de dinero a su nombre sin su conocimiento y que actualmente aún mantiene una deuda de 144.000 pesos.
La semana pasada, un hombre de 54 años denunció en la Comisaría Primera que había detectado el retiro no autorizado de 1800 dólares de su cuenta. Conforme a lo manifestado, el hecho ocurrió luego de que intentara ingresar a su home banking del Banco Galicia y creara dos claves TOKEN para operar en cajeros automáticos. Horas más tarde, el denunciante advirtió que se había efectuado una extracción sin su autorización.
También, en el transcurso de la semana anterior, se sucedieron otras cuatro denuncias. En una de ellas, un jubilado de 85 años fue estafado mediante el cuento del tío, por el que le quitaron alhajas y una gran suma de dinero. La víctima recibió un llamado telefónico en el que un hombre, fingiendo ser su hijo, le dijo que sus ahorros estaban en riesgo y que debía extraerlos del banco y entregárselos a un supuesto amigo. El denunciante hizo lo que le pedía quien creyó era su familiar y le entregó 18.500 dólares, tres relojes de oro y varias alhajas del mismo metal a un hombre que se hizo pasar como amigo de su hijo.
Los otros fraudes se concretaron cuando un jubilado de 67 años recibió una llamada de supuestos representantes del PAMI, quienes le solicitaron una foto de la tarjeta de débito. El hombre accedió y poco después descubrió que habían debitado de su cuenta, y transferido a otra, la suma de 650.000 pesos. En otro de los hechos, una mujer de 61 años, al revisar su cuenta de Banco Nación, descubrió un traspaso de dinero a un destinatario desconocido de Banco Hipotecario por la suma de 375.000 pesos. Un fraude similar padeció un hombre de 62, quien descubrió al ingresar a su cuenta de Banco Nación que le habían realizado una transferencia al Galicia por 470.000 pesos. La víctima manifestó que no había hecho compras ni brindado sus datos a nadie.
El último de los fraudes de la saga fue denunciado por una jubilada de 69 años que fue engañada tras recibir un llamado telefónico de quienes manifestaron pertenecer a la Anses. Rato después, la víctima se encontró con que se habrían efectuado transferencias sin su autorización, una de ellas por 990.000 pesos y la otra por 490.000.
En todos los casos, los delitos están bajo investigación de las fiscalías en turno.

