Más de la mitad del país quedó en la clase baja

La clase baja ya concentra a más del 50% de los argentinos

Distribución de ingresos y clases sociales en Argentina

NewsITe

Un nuevo informe de la consultora W vuelve a poner bajo la lupa la estructura social argentina: más de la mitad de los hogares del país se ubica hoy en la clase baja, sumando tanto a los sectores pobres como a los que, sin ser indigentes, no logran integrar la clase media.

De acuerdo al relevamiento, el 22% de la población pertenece a la clase baja en situación de pobreza, con un ingreso promedio cercano al millón de pesos por hogar. Si a ese grupo se le suma la clase baja no pobre, que reúne a otro 30% de los argentinos, la base de la pirámide social pasa a concentrar a más del 50% de la ciudadanía.

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El estudio detalla que el ingreso promedio de las familias argentinas se ubica en torno a los $2.800.000 netos mensuales. Sin embargo, el dato que enciende las alarmas es que el 78% de los hogares percibe menos que ese monto, lo que refleja una fuerte brecha entre el promedio estadístico y la realidad cotidiana de la mayoría.

Cómo se compone hoy la pirámide social argentina

La consultora W divide la estructura social en cinco escalones: clase alta, clase media alta, clase media baja, clase baja no pobre y clase baja en pobreza. Cada uno de estos segmentos se define en función del ingreso mensual del hogar.

  • Clase alta (5% de la población): requiere ingresos desde los $9 millones mensuales por familia.
  • Clase media alta (17%): con un piso de $4,5 millones y un techo cercano a los $6,5 millones por mes.
  • Clase media baja (26%): integrada por hogares que parten de $2,5 millones mensuales.
  • Clase baja no pobre (30%): incluye a familias con un ingreso mínimo de $1,5 millones.
  • Clase baja en pobreza (alrededor del 21%-22%): hogares con ingresos muy por debajo de la media, que rondan el millón de pesos.

Con estos parámetros, la estructura social queda distribuida aproximadamente así: 5% de clase alta, 17% de clase media alta, 26% de clase media baja, 31% de clase baja no pobre y 21% de hogares pobres. En conjunto, los sectores medio y alto quedan numéricamente por debajo de la base social.

Salarios, inflación y el desafío de recomponer la clase media

Los resultados del informe se inscriben en un contexto de alta inflación, pérdida de poder adquisitivo y salarios que, aun cuando se actualizan periódicamente, no logran acompañar el ritmo de los precios. La consecuencia directa es el corrimiento de miles de familias que antes se identificaban como clase media y hoy se ven obligadas a recortar consumos básicos.

Para economistas y analistas sociales, la principal preocupación no es sólo el aumento de la pobreza, sino también la fragilidad de una clase media que se achica y se vuelve más vulnerable ante cualquier shock económico. La recomposición de ingresos, la generación de empleo formal y políticas que reduzcan la desigualdad aparecen como ejes clave en la discusión pública para evitar que la pirámide social siga ensanchando su base.

Más de la mitad de los hogares argentinos ya se ubica en la clase baja, un dato que revela la magnitud del deterioro del poder adquisitivo y la pérdida de peso de la clase media.

Mientras tanto, el mapa social que traza la consultora W ofrece una foto preocupante del presente, pero también un punto de partida ineludible para pensar cómo reconstruir el tejido social, recuperar salarios y devolver estabilidad a los hogares argentinos.

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