Marcos Rojo acelera su vuelta a Estudiantes en plena novela AFA

Rojo ya se entrena en City Bell mientras espera la habilitación

Marcos Rojo durante un entrenamiento en Estudiantes de La Plata

NewsITe

Marcos Rojo ya pisa nuevamente el césped de City Bell. El defensor de 36 años inició trabajos en el predio de Estudiantes de La Plata en lo que será su tercer ciclo en el club, luego de acordar su salida de Racing y mientras aguarda que se destraben los últimos detalles para su habilitación y presentación oficial.

Por ahora, el zaguero no puede entrenar a la par del plantel ni lucir formalmente la camiseta albirroja: resta resolver cuestiones administrativas y económicas que frenan el anuncio. En ese marco, Rojo se limita a realizar tareas en el gimnasio y trabajos diferenciados, a la espera del visto bueno definitivo para volver a competir con el “Pincha”.

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La negociación para cortar su vínculo con Racing no fue sencilla. El exjugador de Boca resignó una deuda importante que la institución de Avellaneda mantenía con él y se plantó ante la dirigencia encabezada por Diego Milito para concretar su salida. El pase, sin embargo, todavía arrastra una letra chica clave: los bonos por objetivos que deberá asumir Estudiantes.

Los números de la operación y la presión de la Libertadores

De acuerdo con lo trascendido, el acuerdo entre clubes contempla una serie de metas deportivas, relacionadas con partidos jugados y ganados, que podrían elevar el monto total de la operación. Se estima que la cifra oscilará entre 300.000 y 800.000 dólares, según el cumplimiento de esos objetivos, un rango significativo para la economía del fútbol argentino.

El tiempo apremia, sobre todo por la Copa Libertadores. La comisión directiva que preside Juan Sebastián Verón tiene plazo hasta este viernes a las 20 para inscribirlo en la lista de buena fe y así poder utilizarlo en las semifinales frente a Flamengo. En el plano internacional no habría trabas reglamentarias para que pueda ser habilitado, por lo que en Estudiantes confían en contar con él para esa instancia decisiva.

El conflicto en el torneo local y el pedido de cupo extraordinario

El problema más complejo se traslada al ámbito doméstico. Para que Rojo pueda disputar el Torneo Clausura 2026 y la Supercopa Argentina, el club platense necesita que la AFA le otorgue un cupo extraordinario, al amparo de la lesión del volante uruguayo Gabriel Neves, que sufrió una fractura en la muñeca y estará varios meses fuera de las canchas.

Si bien el tiempo de recuperación previsto supera los cuatro meses, el reglamento actual de la AFA no contempla de manera automática la posibilidad de reemplazo. Por eso, la dirigencia de Estudiantes presentó un pedido de excepción, argumentando que el calendario competitivo impedirá que Neves retorne antes del próximo año y que el plantel quedaría desbalanceado si no se habilita la llegada del marcador central.

Gestiones políticas y contrato hasta 2027

Ante este escenario, el propio Rojo decidió involucrarse en las gestiones y se comunicó con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, para intentar acelerar la definición. La intención del jugador es clara: estar disponible cuanto antes para Eduardo Domínguez y sumar su experiencia en una etapa clave de la temporada, con la Libertadores como gran objetivo.

Una vez resueltos los bonos a Racing y la habilitación de la casa madre del fútbol argentino, el defensor firmará contrato con Estudiantes hasta diciembre de 2027. De esa manera, el club se asegura a un futbolista con pasado en la Selección argentina, de jerarquía internacional y con un fuerte vínculo afectivo con la institución en la que se formó y desde la que volvió a proyectarse al primer nivel europeo.

Mientras tanto, en City Bell ajustan detalles futbolísticos y administrativos a contrarreloj, con la ilusión de que Rojo pueda volver a ponerse la camiseta albirroja en competencias locales e internacionales y convertirse en uno de los referentes del vestuario en los próximos años.

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