Mapa salarial: Neuquén y Santa Cruz encabezan los sueldos

Las provincias que marcan el techo de los salarios formales

Mapa salarial argentino y billetes de pesos

NewsITe

El mapa salarial argentino volvió a mostrar fuertes contrastes entre regiones. De acuerdo con un informe de la consultora Politikon Chaco, elaborado en base a datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) de la Secretaría de Trabajo de la Nación, las provincias patagónicas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentran los salarios brutos promedio más altos del país entre los trabajadores registrados del sector privado.

En marzo, el sueldo bruto promedio a nivel nacional se ubicó en $2.207.129. Sin embargo, la radiografía provincia por provincia deja en evidencia una marcada heterogeneidad. Neuquén y Santa Cruz se consolidaron como las jurisdicciones con mejores remuneraciones: $3.808.627 y $3.768.615 respectivamente, siendo las únicas en superar la barrera de los $3 millones mensuales.

– Publicidad –

Detrás se ubicaron Chubut, con un salario promedio de $2.958.750, y la Ciudad de Buenos Aires, con $2.722.942. Tierra del Fuego también se mantuvo en el lote de punta, con $2.715.173. Todas estas jurisdicciones se posicionan claramente por encima del promedio nacional y refuerzan el peso de la Patagonia y el área metropolitana en el mapa de los ingresos formales.

Qué provincias están arriba y cuáles quedan relegadas

Entre las jurisdicciones con salarios elevados también aparece Río Negro, con un promedio de $2.132.808, el Gran Buenos Aires con $2.085.471, y el resto de la provincia de Buenos Aires con $2.053.172. Santa Fe se ubica en $1.978.080, mientras que Catamarca y La Pampa muestran ingresos promedios de $1.826.270 y $1.801.357, respectivamente.

Más atrás se encuentran San Juan ($1.798.580), Salta ($1.786.369), Jujuy ($1.780.179), San Luis ($1.767.492) y Córdoba ($1.749.108). Entre Ríos registra $1.640.337 y Mendoza $1.628.096, todavía por encima de la franja más rezagada del ranking.

En la parte baja del mapa salarial aparecen Formosa ($1.525.717), Chaco ($1.448.454), Corrientes ($1.437.891) y Misiones ($1.410.385). Tucumán promedia $1.391.999, Santiago del Estero $1.353.059 y La Rioja cierra la lista con $1.308.235, ubicándose como la provincia con menor salario bruto promedio entre los trabajadores registrados del sector privado.

Evolución real de los sueldos y brechas sectoriales

Más allá del nivel nominal de los salarios, el informe advierte por el deterioro del poder adquisitivo. En el primer trimestre del año, el salario promedio en cada jurisdicción registró una variación real interanual negativa de 0,9% en el conjunto del país. Sólo tres provincias lograron mejorar el ingreso frente a la inflación: Catamarca, con un avance real de 5%; San Juan, con 0,8%; y Formosa, con 0,3%.

El resto del mapa mostró caídas de distinta magnitud. Un amplio grupo de distritos tuvo retrocesos inferiores al 4% en términos reales, entre ellos Río Negro, La Pampa, CABA, Neuquén, Santiago del Estero, Santa Cruz, Santa Fe, Córdoba, el interior bonaerense, Jujuy, Misiones, Mendoza, Gran Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, San Luis, Salta, Corrientes y La Rioja. En tanto, Tucumán, Tierra del Fuego y Chubut registraron las bajas más pronunciadas, con pérdidas superiores al 4% real interanual.

Las diferencias también se observan al desagregar por sector de actividad. Explotación de minas y canteras, electricidad, gas y agua, y servicios de intermediación financiera encabezan la tabla de los mejores salarios. Se trata de ramas de alto valor agregado y fuerte presencia en la Patagonia y en grandes centros urbanos, aunque en la mayoría de las provincias no llegan a concentrar una cuarta parte del empleo privado total.

  • Entre los sectores con sueldos más bajos se destacan enseñanza, agricultura, ganadería, caza y silvicultura, y hoteles y restaurantes.
  • Estas actividades, pese a pagar menos, también representan una porción acotada del total del empleo formal, lo que complejiza la lectura global del salario promedio.

El mapa salarial argentino confirma un escenario de fuertes disparidades regionales y sectoriales, con la Patagonia y CABA en la punta, pero con la mayoría de las provincias perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación.

Con este cuadro, la discusión sobre paritarias, competitividad regional y empleo formal vuelve a ganar centralidad en la agenda económica, mientras empresas y trabajadores intentan recomponer ingresos en un contexto de alta inflación y marcada desigualdad territorial.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -