Durante jornadas de alta humedad y bajas temperaturas, la presencia de bancos de niebla reduce de manera repentina la visibilidad y obliga a extremar los cuidados al volante. Especialistas advierten sobre prácticas frecuentes que elevan el peligro en rutas y autopistas.

Manejar con niebla representa una de las situaciones más riesgosas para cualquier conductor, especialmente en rutas y autopistas donde la visibilidad puede disminuir de forma repentina y favorecer accidentes en cadena. Durante jornadas de alta humedad y bajas temperaturas, la formación de bancos de niebla se vuelve habitual en distintos puntos del país y obliga a reforzar las medidas de precaución.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, organismos de seguridad vial remarcan que gran parte de los siniestros registrados en zonas rurales y suburbanas durante el invierno están vinculados a errores de conducción en contextos de visibilidad reducida. Uno de los principales problemas radica en que muchos automovilistas mantienen hábitos normales de manejo pese a las condiciones adversas.
Entre los errores más frecuentes aparece el uso de luces altas. Aunque numerosos conductores consideran que permiten ver mejor, especialistas explican que generan un “efecto pantalla”, debido a que la luz rebota sobre las partículas de agua suspendidas en el aire y dificulta aún más la visión.
Por ese motivo, la recomendación es utilizar siempre luces bajas y, cuando el vehículo cuente con el equipamiento correspondiente, activar también los faros antiniebla delanteros y traseros.
Cinco errores frecuentes al manejar con niebla
Los especialistas en seguridad vial identifican cinco conductas habituales que incrementan el riesgo de accidentes cuando la visibilidad se encuentra reducida:
- Usar luces altas en lugar de luces bajas.
- Encender las balizas mientras el vehículo está en movimiento.
- Circular demasiado cerca del auto de adelante.
- Mantener la misma velocidad habitual.
- Frenar bruscamente o intentar sobrepasos.
Otro error recurrente consiste en encender las balizas mientras se circula. Las luces intermitentes están diseñadas para señalar que un vehículo se encuentra detenido por una emergencia y, utilizadas durante la marcha, pueden generar confusión entre otros conductores.
Especialistas advierten que las balizas encendidas en movimiento pueden hacer creer que un vehículo está frenado sobre la calzada. También consideran riesgoso conducir demasiado cerca del auto que va adelante para usar sus luces como referencia visual, ya que esa práctica reduce el tiempo de reacción y puede derivar en choques múltiples ante una frenada inesperada.
Qué recomiendan los especialistas
En condiciones de niebla, la distancia de frenado aumenta y la percepción de velocidad cambia. Por eso, los expertos recomiendan reducir la marcha apenas disminuye la visibilidad, evitar maniobras bruscas, no realizar adelantamientos y mantener el vehículo dentro del carril utilizando las líneas laterales de la ruta como guía visual.
Otra sugerencia importante consiste en encender la calefacción para desempañar parabrisas y luneta, lo que mejora la visión tanto hacia adelante como hacia atrás durante el trayecto.
Cuando la niebla resulta demasiado intensa, la recomendación principal es detenerse únicamente en lugares habilitados, como estaciones de servicio o peajes, y esperar allí hasta que las condiciones mejoren antes de retomar el viaje.

