El cantante mexicano se presenta en ante miles de fans que colmaron el estadio.

Cuadras repletas de mujeres que esperaban desde muy temprano entrar al Movistar Arena para disfrutar del primer show de Luis Miguel en Buenos Aires, sin dudas el más esperado del año.
Faltaban pocos minutos para las 21 y el estadio ya estaba lleno como nunca antes lo estuvo. Miles de fanáticas -el 90% eran mujeres y hasta los baños de hombres se habilitaron para damas- colmaron el estadio y lo vistieron de celeste, de vinchas de colores y sobre todo de emoción por volver a verlo a él.
Luis Miguel salió a escena a las 21 puntual y comenzó el show con “No culpes a la noche”. Flaco, rejuvenecido, con su energía desbordante, sus pasos de siempre y rodilla arriba hacia un costado. Diría que está intacto, pero sería faltarle a la verdad, Luismi está en su mejor momento.
Siguió el recital bien arriba con dos hits para cantar y bailar: “Amor, amor, amor” y “Suave”. Y después enamoró a todas con “Culpable o no” y “Dormir contigo”.
Fue subiendo el calor del público con “Te necesito” e incorporó uno de sus temas más recientes “Es por ti”. Después explotó todo cuando interpretó “Hasta que me olvides” y siguió con “Dame”. Todas paradas y él feliz de ver a su público disfrutar tanto. “Vamos arriba, arriba”, pidió.

