Lousteau destacó un freno a la venta de tierras a capitales extranjeros

NewsITe
El diputado nacional por Ciudadanos Unidos (CU), Martín Lousteau, celebró la decisión de retirar del debate en el Senado el capítulo de la denominada Ley de Tierras, que habilitaba a grandes capitales extranjeros a comprar amplias extensiones de suelo productivo en la Argentina. El economista consideró que la marcha atrás implica, en sus palabras, que “se cayó la venta de la soberanía”.
A través de sus redes sociales, Lousteau planteó que el texto formaba parte de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y advirtió que no sólo no protegía las viviendas y las tierras de los argentinos, sino que, además, podía acelerar futuros procesos de desalojo en todo el país. Según su mirada, el esquema propuesto debilitaba la capacidad del Estado nacional para regular el uso del suelo y abría la puerta a una mayor concentración de la propiedad en pocas manos.
El legislador comparó el capítulo ahora eliminado con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Lo describió como “una especie de RIGI del suelo”, al tratarse —dijo— del recurso más preciado y finito, base de la soberanía económica y alimentaria. “Liquidábamos stock para financiar el flujo y retirábamos a la Nación para que cada provincia se arreglara por su cuenta”, sostuvo, en referencia al riesgo de que cada jurisdicción negociara de manera aislada con grandes grupos económicos.
Lousteau también cuestionó el tratamiento político del proyecto y señaló que, desde su origen, la iniciativa “carece de transparencia”. En ese sentido, enfatizó que la caída de este capítulo en particular constituye “una buena noticia”, aunque remarcó que el resto del paquete legislativo sigue siendo motivo de preocupación para amplios sectores políticos y sociales que ven amenazas sobre el acceso a la tierra y la protección de los bienes comunes.
Movilización frente al Congreso y rechazo a la iniciativa oficial
Pese a la eliminación del capítulo vinculado a la venta de tierras, organizaciones sindicales, políticas y sociales confirmaron que mantienen la convocatoria a movilizarse frente al Congreso de la Nación. La marcha, prevista para este jueves a las 14, busca expresar el rechazo al conjunto de la iniciativa impulsada por el oficialismo libertario y advertir sobre sus posibles impactos en el trabajo, la producción y los recursos estratégicos del país.
Voceros de las organizaciones convocantes señalaron que la decisión de dar marcha atrás con la reforma de tierras demuestra el peso de la presión social y del debate político. Consideran que el capítulo representaba una amenaza directa para comunidades rurales, pequeños productores y poblaciones que habitan zonas en disputa, donde la expansión de grandes proyectos inmobiliarios, mineros o agroindustriales genera conflictos por el territorio.
- Defensores de la medida señalan que la apertura a grandes inversores podría generar divisas y proyectos de infraestructura.
- Sus críticos, en cambio, advierten sobre el riesgo de extranjerización, pérdida de control estatal y aumento de desalojos.
“La movilización social y el rechazo político alcanzaron para generar consenso y frenar una iniciativa que amenazaba a los argentinos y su futuro”, señalaron organizadores de la marcha, destacando el rol de la presión ciudadana.
El debate sobre la tierra y la regulación de la inversión extranjera vuelve así al centro de la agenda pública. Mientras el oficialismo analiza cómo continuar con su agenda legislativa, distintos bloques opositores y organizaciones de la sociedad civil reclaman una discusión más amplia y transparente sobre el modelo de desarrollo y el uso de los recursos estratégicos de la Argentina.

