Los accidentes de Stroll y Leclerc revolucionaron el final del GP de Mónaco

Los incidentes del canadiense y del piloto local modificaron por completo el desarrollo de la carrera cuando restaban menos de 20 vueltas. El safety car primero y la posterior bandera roja alteraron la pelea por la victoria y el podio.

El tramo final del Gran Premio de Mónaco cambió por completo luego de los accidentes protagonizados por Lance Stroll y Charles Leclerc. Cuando restaban menos de 20 vueltas para el final, el piloto canadiense de Aston Martin impactó contra el muro de contención y provocó el ingreso del safety car, una situación que eliminó las amplias diferencias que existían en la punta de la competencia.

Hasta ese momento, Kimi Antonelli dominaba con comodidad la carrera y había construido una ventaja superior a los 20 segundos sobre sus perseguidores. Incluso acababa de marcar la vuelta más rápida de la prueba con un registro de 1:14.990. Sin embargo, el incidente de Stroll frenó el ritmo de competencia y reagrupó a todo el pelotón.

La neutralización favoreció especialmente a los pilotos de Ferrari. Lewis Hamilton, que marchaba como escolta, y Charles Leclerc, tercero, vieron reducida a cero la distancia respecto del líder. Antonelli también aprovechó la situación para ingresar a boxes y realizar un cambio de neumáticos mientras la pista permanecía neutralizada.

El choque de Stroll cambió el panorama de la carrera

El accidente del canadiense se produjo al golpear contra las defensas cuando la carrera ingresaba en su fase decisiva. Más allá del abandono de Stroll, la principal consecuencia fue estratégica, ya que el safety car alteró por completo el escenario que parecía encaminado hacia una victoria tranquila de Antonelli.

Con todos los autos agrupados nuevamente, la incertidumbre se instaló en la lucha por la punta y por los puestos de podio. Lo que parecía una carrera controlada pasó a convertirse en una definición abierta para los últimos giros.

Leclerc también terminó contra las barreras

La situación se complicó aún más en la reanudación. Apenas volvió la velocidad de carrera, Charles Leclerc sufrió un problema en el sistema de frenos y perdió el control de su Ferrari.

El monegasco, que corría ante su público y mantenía posibilidades concretas de terminar en el podio, se fue recto en la última curva y terminó impactando contra las barreras de contención.

El golpe dejó fuera de carrera al piloto de Ferrari y obligó a una nueva interrupción de la competencia. Debido a la acumulación de incidentes y a la necesidad de reparar elementos de seguridad, la dirección de carrera dispuso posteriormente la bandera roja.

De esta manera, los accidentes de Stroll y Leclerc se convirtieron en los momentos decisivos de un Gran Premio de Mónaco que parecía definido y que terminó transformándose en una carrera marcada por los incidentes en sus vueltas finales.

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