Leti Siciliani rompió el silencio sobre el “Guapagate”

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En medio del revuelo que generó el denominado “Guapagate”, Leticia Siciliani decidió contar cómo vivió, desde adentro, la separación de su hermana Griselda Siciliani y el actor Luciano Castro. La actriz habló en el ciclo televisivo La Mañana con Moria y se refirió tanto al impacto emocional que atravesó su familia como a la relación actual con el protagonista de la controversia.
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Leti relató que, si bien el tema no se discutió de manera constante puertas adentro, el desgaste estuvo marcado por la fuerte exposición pública y el incesante seguimiento mediático. En ese contexto, su rol fue el de sostén cercano: acompañó a Griselda en los momentos más álgidos del escándalo y procuró contenerla frente al ruido de la prensa y las redes sociales.
La actriz remarcó que hoy su hermana se encuentra enfocada plenamente en el trabajo, con una agenda cargada de proyectos artísticos. Recordó que recientemente finalizó las grabaciones de Envidiosa, participó en una serie encabezada por Moria Casán y actualmente se encuentra filmando una película. “No para de laburar y no tiene cabeza para otra cosa”, subrayó Leti, destacando que el presente de Griselda está atravesado por la actividad profesional más que por su vida sentimental.
Vínculos, exposición mediática y presente laboral
Al ser consultada por los gestos públicos que trascendieron como intentos de reconciliación —entre ellos, un pasacalles que generó fuerte repercusión en redes—, Leticia optó por no alimentar la polémica y se mantuvo cuidadosa a la hora de referirse directamente a Luciano Castro. Lejos de sumar conflictos, evitó hacer valoraciones negativas y priorizó resaltar el perfil reservado de su hermana en lo que respecta a sus relaciones pasadas.
- Leti señaló que Griselda suele mantener buenos vínculos con sus exparejas y no es de hablar mal de ellas.
- Indicó que la prioridad actual de la actriz es su carrera, con proyectos en televisión, plataformas y cine.
- Destacó que el principal desgaste de la ruptura no fue íntimo, sino producto de la exposición mediática.
En cuanto a su propio vínculo con Luciano Castro, Leticia aclaró que, aunque lo conoce desde hace muchos años, hoy la relación está atravesada por un marco estrictamente profesional. Comparten un proyecto laboral y, según explicó, el trato se sostiene en la cordialidad y el respeto, enfocado en el trabajo y sin involucrar cuestiones personales o del pasado sentimental.
“No para de laburar y no tiene cabeza para otra cosa”, resumió Leti Siciliani sobre el presente de Griselda, marcando distancia del ruido mediático y poniendo el foco en el crecimiento profesional de su hermana.
De esta manera, Leticia buscó bajarle el tono al escándalo, correr la atención del conflicto sentimental y poner el eje en el recorrido artístico de Griselda Siciliani, que continúa sumando proyectos mientras el mediático “Guapagate” va quedando atrás.

