Leonel “Lolo” Miranda rompió el silencio sobre su salud mental

El mediocampista Leonel “Lolo” Miranda, con pasado en Independiente y Racing, habló con crudeza sobre uno de los momentos más duros de su carrera y de su vida personal. El futbolista reconoció que, tras una grave lesión y en medio de una crisis emocional, llegó a pensar en quitarse la vida en tres oportunidades.
En una entrevista con el periodista Leo Montero, el jugador relató cómo atravesó un cuadro de depresión acompañado por ataques de pánico, aislamiento y miedo al juicio externo. “No podía salir de casa”, contó, al describir esos días en los que levantarse para ir a entrenar parecía una tarea imposible.
Miranda, surgido futbolísticamente en Independiente y con paso por Racing, Defensa y Justicia, Tigre y Banfield, explicó que una parte de su derrumbe emocional tuvo que ver con intentar sostener los problemas de todos menos los propios. “Le había arreglado los problemas a la mayoría, pero no los míos”, reconoció, en una frase que desnuda la exigencia y soledad que muchas veces se viven puertas adentro del fútbol profesional.
El jugador recordó que tocó fondo cuando, sin fuerzas, se sinceró con la madre de su hijo y le contó que estaba triste, desbordado y sin herramientas para salir de ese estado. A partir de allí comenzó un proceso de pedir ayuda y aceptar acompañamiento especializado, algo que durante mucho tiempo había postergado por prejuicios y por temor a mostrarse vulnerable.
Soledad, presiones y el cambio de mirada sobre la salud mental
“Sentirte muy solo” fue la expresión que utilizó Miranda para resumir ese período. Señaló que en los momentos de mayor fragilidad abundaban las críticas y escaseaban las preguntas sinceras sobre cómo se sentía. El contraste entre la exposición pública, los comentarios en redes y la intimidad del vestuario lo empujaron a un aislamiento cada vez mayor.
En ese contexto, el mediocampista remarcó que su hijo y la fe fueron pilares para iniciar la reconstrucción personal. Detalló que, con acompañamiento psicológico y contención familiar, empezó a comprender que la salud mental es tan importante como la física y que los futbolistas también necesitan espacios de escucha y cuidado emocional.
El testimonio de Miranda se suma a otros casos de deportistas de alto rendimiento que eligieron visibilizar sus padecimientos emocionales. Su relato vuelve a poner en agenda la necesidad de que clubes, cuerpos técnicos y dirigentes profundicen las políticas de apoyo psicológico, en un ambiente donde la presión por el rendimiento, las lesiones y la exposición pública pueden tener un fuerte impacto en la vida de los jugadores.
“Pensé tres veces en quitarme la vida”, confesó Miranda, al describir el punto más crítico de su depresión.
Al compartir su historia, el exvolante de Racing e Independiente busca que otros deportistas y personas que atraviesan situaciones similares se animen a pedir ayuda a tiempo. Su mensaje apunta a derribar tabúes en torno a la salud mental y a recordar que detrás de cada camiseta hay una persona que también puede sufrir, pedir auxilio y volver a levantarse.

