Un informe regional enciende alarmas sobre el odio antijudío online

NewsITe
El antisemitismo en Internet se mantiene en niveles críticos en América Latina y consolidó nuevas formas de circulación en redes sociales y plataformas digitales, de acuerdo con el Informe Anual sobre Antisemitismo en Internet 2025, elaborado por el Congreso Judío Latinoamericano (CJL) y el Observatorio Web.
El estudio analizó más de 118 millones de publicaciones en español en redes sociales, buscadores, medios digitales y plataformas de video. La conclusión central es que, tras el ataque terrorista de Hamas contra Israel del 7 de octubre de 2023, los mensajes de odio contra la comunidad judía nunca volvieron a los niveles previos y se instalaron como un componente estable del ecosistema digital.
Según los datos citados, antes de ese ataque el Observatorio Web registraba un promedio de 4.000 mensajes antisemitas diarios en X. El 7 de octubre de 2023 esa cifra se disparó a 200.000 publicaciones en un solo día y, a lo largo de octubre de ese año, se contabilizaron cerca de 5,9 millones de contenidos antisemitas. Dos años después, la conversación hostil continuó en valores elevados.
En septiembre de 2025 se detectaron 4,9 millones de mensajes antisemitas mensuales en la plataforma, mientras que en diciembre, aun con el conflicto bélico formalmente finalizado, el volumen se mantuvo en torno al millón de publicaciones. Para los investigadores, el cese de hostilidades en Medio Oriente no se tradujo en una baja proporcional del fenómeno en Internet.
Nuevas formas de discurso de odio y plataformas más expuestas
El informe describe una transformación en las formas de expresión del antisemitismo digital. Lejos de presentarse únicamente como insultos directos, el odio aparece mediante ironías, alusiones históricas distorsionadas, memes y contenidos de desinformación vinculados a la agenda internacional. También se incorporan narrativas conspirativas que atribuyen a los judíos supuestos controles económicos, mediáticos o políticos a escala global.
Entre los contenidos analizados en X, la negación o banalización del Holocausto representó apenas el 0,39% de los mensajes antisemitas. En cambio, el 87,63% estuvo asociado con expresiones que llaman a la destrucción de Israel o niegan su derecho a existir, responsabilizan a los judíos por la situación en Gaza o equiparan el Holocausto con Gaza y a los judíos con los nazis. Otro 12,76% se refirió a comparaciones entre Israel o el sionismo y el nazismo.
Los especialistas también observaron un uso cada vez más frecuente de los términos “sionista” o “sionismo” como sustitutos de la palabra “judío”, con el objetivo de eludir los sistemas de moderación automatizada de las plataformas y así evitar sanciones por discurso de odio.
El rol de los algoritmos y el impacto en los más jóvenes
El relevamiento ubicó a X como el espacio con mayor proporción de contenidos antisemitas dentro de las conversaciones sobre temas judíos, con un 20,68% de publicaciones clasificadas como tales. Le siguieron los comentarios en medios digitales (15,16%), Facebook (14,98%), YouTube (11,58%) y Google, con un promedio anual de 3,92%. De acuerdo con el documento, los algoritmos de recomendación y las dinámicas de viralización favorecen la difusión de contenidos polarizantes y extremistas.
Durante 2025, los mensajes antisemitas en X acumularon más de 313 millones de impresiones potenciales, lo que da cuenta del alcance masivo de este tipo de discursos. Para el CJL, el antisemitismo no puede ser considerado un problema exclusivo de la comunidad judía, sino un indicador de deterioro social que erosiona los valores democráticos y la convivencia en su conjunto.
“Monitorear, visibilizar y enfrentar estos fenómenos es una responsabilidad colectiva”, remarcaron desde el Congreso Judío Latinoamericano.
El director ejecutivo del CJL, Claudio Epelman, advirtió que la persistencia de niveles altos de antisemitismo durante casi tres años en redes sociales plantea interrogantes sobre el impacto en los usuarios más jóvenes, que pasan gran parte de su tiempo conectados. El informe fue elaborado por los investigadores Ariel Seidler y Ariel Grosman en el marco del Observatorio Web, un programa impulsado por el CJL junto con AMIA y DAIA que desde hace más de una década monitorea manifestaciones de antisemitismo y otros discursos de odio en Internet.

