El papa participó por correo en los comicios legislativos que se celebrarán el próximo 3 de noviembre. Envió su voto a Illinois, donde nació, y desde el Vaticano defendieron la participación ciudadana en los procesos democráticos.

A pocos días de las elecciones legislativas de Estados Unidos, el papa León XIV protagonizó un acontecimiento inédito para la Iglesia católica. El pontífice ejerció su derecho al voto como ciudadano estadounidense y se convirtió en el primer papa del que se tiene registro que participa en una elección de ese país mientras ocupa el máximo cargo de la institución. Lo hizo mediante una papeleta enviada por correo a Illinois, el estado donde nació.
La decisión fue confirmada este viernes por la Sala de Prensa de la Santa Sede, que destacó el compromiso del religioso con la participación democrática. Aunque actualmente reside en el Vaticano y encabeza una institución con millones de fieles en todo el mundo, León XIV conserva su ciudadanía estadounidense y mantiene sus derechos electorales.
El pontífice, cuyo nombre de nacimiento es Robert Francis Prevost, nació en Chicago y tiene 71 años. Según los registros electorales, solicitó su papeleta el pasado 3 de octubre a las autoridades del condado de Will, en Illinois, donde continúa registrado como votante.
El Vaticano defendió el voto como un derecho y una responsabilidad ciudadana
La participación del papa no representa una decisión aislada. Durante su trayectoria religiosa, Prevost mantuvo el hábito de intervenir en los procesos electorales siempre que las condiciones legales se lo permitieron. Incluso votó durante los años que residió en Perú, país donde desarrolló buena parte de su actividad pastoral.
Desde la Santa Sede explicaron que León XIV considera que los ciudadanos tienen tanto el derecho como el deber de participar en los procesos democráticos. De esta manera, el Vaticano presentó su intervención electoral como una expresión de responsabilidad cívica y no como un posicionamiento partidario.
Los antecedentes del pontífice también muestran una participación sostenida en la política electoral estadounidense. Los registros indican que votó en distintas elecciones generales y que, además, participó tanto en primarias demócratas como republicanas. Sin embargo, estos datos no permiten conocer a qué candidatos respaldó, ya que el voto es secreto.
Qué se juega Estados Unidos en las elecciones del 3 de noviembre
La participación de León XIV se produce en un momento decisivo para la política estadounidense. El próximo martes 3 de noviembre, millones de ciudadanos acudirán a las urnas para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado. También se elegirán gobernadores y otras autoridades estatales y locales.
Los resultados definirán el equilibrio de fuerzas en el Congreso durante los dos últimos años del actual mandato presidencial de Donald Trump. Por eso, las elecciones representan una prueba importante para el Partido Republicano y para la capacidad del Gobierno de avanzar con su agenda legislativa.
En Illinois, donde votó el papa, los ciudadanos deberán elegir gobernador y cubrir una banca del Senado nacional, entre otros cargos. La legislación estadounidense permite que las personas que residen en el extranjero participen mediante el voto por correo, un mecanismo que garantiza el ejercicio de sus derechos políticos sin necesidad de regresar al país.
La intervención del pontífice adquiere una dimensión particular por su condición de primer papa nacido en Estados Unidos. Su decisión establece un precedente en la historia reciente del Vaticano y reafirma una convicción que sostuvo antes de asumir el liderazgo de la Iglesia, mientras mantiene en reserva sus preferencias electorales.

