Nicolás había sufrido un robo en patota mientras vendía indumentaria junto a su hijo en las inmediaciones del Gigante de Arroyito. Después del gesto de Ángel Di María, quien le regaló una camiseta firmada al nene, el club se sumó a la ola solidaria y le entregó decenas de prendas para que pueda continuar trabajando.

La historia del vendedor ambulante que sufrió el robo de gran parte de su mercadería en la previa del clásico entre Rosario Central y Newell’s tuvo un giro inesperado. Luego de la ola de solidaridad que se generó tras conocerse el episodio, Rosario Central decidió ayudar a Nicolás y le entregó alrededor de 150 prendas para que pueda vender y recuperar parte de lo perdido, según informó Rosario3.
El comerciante había sido atacado mientras trabajaba junto a su hijo menor de edad en las inmediaciones del Gigante de Arroyito. De acuerdo con su relato, un grupo integrado por decenas de personas llegó en motos y se llevó cerca del 85% de las camisetas que tenía para vender. El episodio ocurrió en la zona de bulevar Rondeau y Olive y las imágenes rápidamente generaron repercusión en las redes sociales.
La ayuda de Central después del robo
La repercusión del caso generó distintas muestras de solidaridad. Primero fue Ángel Di María quien decidió intervenir: a través de su esposa, Jorgelina Cardoso, le hizo llegar al hijo del vendedor una camiseta firmada. El propio niño había contado el miedo que sintió durante el ataque y se mostró emocionado al recibir el regalo del futbolista.
La ayuda continuó con Rosario Central. Según pudo saber Rosario3, el club entregó a Nicolás varias cajas con alrededor de 150 prendas para que pudiera volver a comercializarlas. El vendedor agradeció tanto a la institución como a los trabajadores de la tienda oficial que participaron de la iniciativa.
“Estoy muy agradecido a toda la ciudad, a toda la comunidad canalla que se acercó a ayudarnos y a llevarse una camiseta”, expresó Nicolás en diálogo con Telenoche. Tras el difícil momento que atravesó junto a su hijo, definió el desenlace de la historia como “un final que parece un cuento”.
El comerciante también aprovechó la repercusión para dejar un mensaje contra la violencia vinculada al fútbol. “Esperemos que haya servido de algo, que genere conciencia. No importan los colores, no podemos convertir la pasión en agresión”, sostuvo.
Pese a la ayuda que recibió de vecinos, simpatizantes y del propio club, Nicolás destacó especialmente el gesto que tuvo Di María con su hijo. “Con perdón de todos los que ayudaron, el regalo que me guardo en el corazón es el de Ángel”, afirmó.
De esta manera, una situación que había comenzado con el robo de la mercadería que Nicolás había comprado con sus ahorros terminó generando una amplia respuesta solidaria. La intervención de Rosario Central le permitió recuperar prendas para continuar trabajando, mientras que el regalo de Di María quedó como uno de los momentos más significativos para su hijo.

