Antes del partido frente a Cabo Verde, el arquero de la Selección argentina volvió a lucir un collar con la foto de su esposa e hijos y repitió el corte de pelo con la bandera argentina que había utilizado durante la conquista del Mundial de Qatar.

En medio de la euforia por el Mundial 2026, Emiliano Martínez volvió a recurrir a dos de sus cábalas más emblemáticas antes del partido frente a Cabo Verde. El arquero de la Selección argentina ingresó al Hard Rock Stadium con un amuleto familiar colgado del cuello y un nuevo look inspirado en el que había utilizado durante la consagración en Qatar 2022.
Antes del encuentro, en el que Argentina se impuso por 3 a 2 ante Cabo Verde en los 16avos de final, Martínez fue fotografiado con un collar de cadena y dije dorados que contiene una imagen de su esposa, Amanda “Mandinha” Gama, y de sus hijos, Santiago y Ava.
No es la primera vez que utiliza ese amuleto en el torneo. El arquero ya lo había llevado durante la previa del partido frente a Austria, correspondiente a la segunda fecha de la fase de grupos.
A lo largo de los años, Martínez destacó en varias oportunidades la importancia que tiene su familia en su carrera. Antes del inicio del Mundial 2026 publicó: “La familia es mi motor, mis ganas de seguir y mi motivación para lograr lo imposible”.
Además del collar, el arquero decidió repetir otro ritual que lo acompañó durante la campaña que terminó con el título en Qatar 2022. Antes del duelo frente a Cabo Verde renovó su corte de pelo y volvió a pintarse la bandera argentina sobre el parietal izquierdo.
El nuevo look fue compartido en la cuenta de Instagram de su estilista, @sebkortez, y recordó al diseño que Martínez había estrenado antes del partido de octavos de final frente a Australia en el Mundial de Qatar 2022.
En aquella oportunidad, el arquero eligió ese estilo antes del comienzo de la fase eliminatoria. En esta edición del Mundial, con el formato ampliado a 48 selecciones, decidió repetir la cábala antes del encuentro correspondiente a los 16avos de final, el primer cruce de eliminación directa para la Selección argentina.

