Lacunza advierte: la economía no despega pese a la estabilización

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El exministro de Economía Hernán Lacunza evaluó el escenario económico actual y sostuvo que el Gobierno logró evitar un colapso mayor, pero aún enfrenta el desafío de encender los motores del crecimiento. En diálogo con radio Splendid AM 990, destacó los avances en materia de estabilización macroeconómica, aunque advirtió que la actividad productiva continúa “planchada” y con fuertes disparidades entre sectores.
Según el economista, las medidas de ajuste sobre el déficit fiscal y la emisión monetaria ayudaron a despejar riesgos extremos como una posible hiperinflación o una crisis bancaria. Sin embargo, remarcó que la mejora no se tradujo todavía en una recuperación sostenida del empleo ni del consumo, y que la etapa que viene será “más compleja” porque exige generar crecimiento sin desarmar la estabilidad alcanzada.
Lacunza subrayó que la inflación anual se redujo desde niveles superiores al 200% hasta la zona del 30%, aunque insistió en que ese registro sigue siendo elevado para los estándares internacionales. También alertó que el proceso de desinflación perdió impulso en los últimos meses. “Es más fácil bajar de 20 a 3 que de 3 a 0; los procesos de desinflación en el mundo tardan años”, explicó, al tiempo que señaló que el uso del tipo de cambio como ancla dio resultados rápidos, pero no puede sostenerse indefinidamente.
Reforma laboral, empleo y sectores ganadores y perdedores
Respecto de la reforma laboral aprobada en el Senado, Lacunza consideró que se trata de “un paso en el sentido correcto” porque actualiza un marco normativo con más de cinco décadas de vigencia, en un contexto donde las relaciones laborales y la organización del trabajo cambiaron de manera significativa. Para el exfuncionario, una legislación más moderna puede ayudar a reducir la informalidad y aportar previsibilidad a las contrataciones.
No obstante, aclaró que la nueva ley no será, por sí misma, un motor de generación de empleo. “El empleo depende del crecimiento, y el crecimiento depende de la inversión y de las condiciones generales de la economía. La reforma laboral puede facilitar que, cuando llegue el crecimiento, se traduzca en más trabajo registrado”, indicó. También cuestionó algunas modificaciones de último momento, como la posibilidad de reducir salarios en ciertos casos de accidentes laborales, a las que calificó como controvertidas y escasamente debatidas.
Al describir el mapa productivo, Lacunza habló de una economía “planchada”, con segmentos dinámicos como energía, minería y agro, que hoy concentran las oportunidades de inversión, frente a otros en retroceso, especialmente la industria manufacturera y la construcción. Advirtió que los sectores ganadores no son grandes generadores de empleo, mientras que los que más empleo destruyen tienen fuerte impacto sobre el tejido urbano y el área metropolitana.
Transparencia estadística y el desafío de consolidar la estabilidad
- Reclamo por mayor autonomía técnica de los organismos estadísticos.
- Insistencia en que la desinflación debe ir acompañada por crecimiento.
En relación con la actualización de los índices de precios y los cambios en el organismo estadístico, el economista defendió la necesidad de preservar su independencia profesional. Sostuvo que las estadísticas oficiales son un “bien público” que no puede manipularse en función de la conveniencia comunicacional de cada administración, porque son insumos centrales para que familias, empresas y gobiernos planifiquen sus decisiones.
“La estabilización fue condición necesaria. Ahora falta que aparezca el crecimiento”, remarcó Lacunza, al plantear que el próximo tramo de la gestión económica deberá consolidar la calma financiera sin resignar transparencia ni desalentar la inversión.
Con un diagnóstico que combina reconocimiento a la estabilización alcanzada y preocupación por la falta de dinamismo económico, Lacunza ubicó el foco del debate en la agenda pendiente: cómo transformar el orden macroeconómico en más producción, empleo formal y mejoras concretas en el poder adquisitivo de los argentinos.

