Este lunes se celebrará una audiencia en el marco de la mediación que lleva a cabo la cartera laboral bonaerense. Los trabajadores de unas 50 empresas que prestan servicios en la planta General Savio iniciaron una huelga que cumple hoy cinco días, en reclamo de mejoras salariales. Al día de hoy, el gremio considera insuficiente el ofrecimiento de las contratistas.

De la redacción de EL NORTE
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La cúpula directiva de la seccional San Nicolás de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y los propietarios de medio centenar de empresas que prestan servicios en la planta General Savio de Ternium están convocados –a las 9:00 de este lunes– por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, en el marco de una audiencia que intentará destrabar el conflicto que las partes sostienen por falta de acuerdo salarial.
El gremio lleva a cabo una huelga desde el 21 de este mes, luego de varios intentos fallidos de avanzar en un entendimiento. El cese de actividades comenzó apenas cumplidos los plazos de conciliación obligatoria dictada por la cartera laboral bonaerense. Y se profundizó el fin de semana luego de que el Ministerio de Trabajo de Nación resolviera interponer una nueva conciliación obligatoria, que la UOM San Nicolás desestimó por considerar que “no corresponde porque el conflicto nuestro cumplió con todo el procedimiento de la conciliación en el ámbito del Ministerio provincial”. Así lo explicó un dirigente metalúrgico cercano al secretario general de la UOM local, Naldo Brunelli.
Los trabajadores de las empresas contratistas de Ternium reclaman incrementos salariales que rondan entre 38 y 53%. La medida de fuerza involucra a un grupo de 50 contratistas privados que operan en la planta General Savio.
Durante los días de paro se desarrollaron reuniones y asambleas en diferentes sectores de la planta. Los encuentros con los trabajadores y las negociaciones son encabezados por Brunelli. Desde el gremio manifestaron que la empresa apunta al ‘desgaste’, desentenderse del conflicto y derivar la negociación a cada contratista por separado.
Fuentes vinculadas a la empresa, en tanto, explicaron que, a pesar de que la negociación paritaria no llegó a un acuerdo, la compañía otorgó anticipos a cuenta de paritarias para sostener el ingreso salarial de los trabajadores y que se tomaron iniciativas para la actualización de las tarifas de los contratistas en los mismos porcentajes a lo largo de todo este período. Además, indicaron que, como esos servicios son complementarios a los trabajos propios de la producción siderúrgica, el paro indefinido conducirá al paro de las actividades de la planta, “afectando a los empleados, a nuestros clientes y a nuestra comunidad”.
Desde la UOM San Nicolás afirman que la estrategia de Ternium consiste en desentenderse del conflicto y derivar la negociación a cada contratista por separado. “Esto solo se arregla con que Siderar, que se parapeta con estos contratistas, los deje de usar de forro y ponga la guita”, expresó Naldo Brunelli, durante una asamblea posterior a la reunión con autoridades de la empresa.
De las 50 empresas involucradas en el conflicto, solo nueve presentaron propuestas, limitadas a sumas no remunerativas y por única vez, sin contemplar mejoras estructurales en las condiciones laborales.
El trasfondo
El trasfondo del conflicto revela una problemática de mayor alcance. Dirigentes sindicales advirtieron que la crisis de las contratistas es solo una manifestación de la situación crítica que atraviesa la industria local del acero en el país.
La apertura de importaciones y el ingreso de planchones más baratos desde China amenazan con desarticular el proceso productivo local. “Si siguen entrando planchones más baratos de China, desaparece todo el proceso de los hornos y la coquería. Quedarían los laminadores nada más con esas importaciones”, alertaron fuentes gremiales.

