La industria reclama previsibilidad ante el invierno y la crisis energética

NewsITe
La Unión Industrial Argentina (UIA) volvió a encender las alarmas por el abastecimiento de Gas Natural Licuado (GNL) para el próximo invierno y pidió al Gobierno nacional mayores certezas sobre la disponibilidad y el costo de este insumo clave para la producción. La entidad considera que el escenario internacional, atravesado por tensiones geopolíticas y alta volatilidad en los precios de la energía, puede traducirse en fuertes presiones sobre los costos locales.
El tema fue analizado en detalle durante la última reunión de la mesa ejecutiva de la UIA, en Buenos Aires. Allí, los representantes sectoriales pusieron el foco en la necesidad de garantizar previsibilidad en el suministro energético, dado que cualquier restricción o encarecimiento del gas impacta de manera directa en la continuidad de los procesos productivos, especialmente en las ramas intensivas en energía.
Según informó la entidad fabril, en las últimas semanas mantuvo contactos formales con la Secretaría de Energía y la Subsecretaría de Industria. En esos encuentros, la UIA trasladó su preocupación por la provisión de GNL durante los picos de demanda invernal y advirtió sobre el efecto que tendría un eventual incremento de tarifas o recargos sobre la competitividad industrial y el nivel de actividad.
En ese marco, la UIA presentó una propuesta técnica para aplicar medidas transitorias que amortigüen el mayor costo del GNL sobre la demanda industrial. El objetivo, remarcan, es evitar que el encarecimiento de la energía se traduzca en menores niveles de producción, suspensión de turnos o freno a las inversiones, en un contexto en el que la industria aún no logra consolidar una recuperación sólida.
Actividad fabril: leve repunte, pero con rezagos
El Centro de Estudios de la UIA (CEU) anticipó para marzo una mejora mensual de la producción industrial cercana al 5% en términos desestacionalizados y un crecimiento interanual estimado de 3,6%. Sin embargo, aclaró que esa suba se explica en buena medida por la baja base de comparación frente a marzo del año anterior y no por un rebote generalizado y sostenido de la actividad.
De acuerdo con el relevamiento, el primer trimestre cerraría con una contracción de 2,7% interanual, lo que confirma que la industria todavía opera en niveles inferiores a los de años previos. La dinámica sectorial aparece muy heterogénea: mientras algunos complejos ligados a la agroindustria y a la energía muestran señales de mejora, otros continúan golpeados por la caída del consumo interno y la mayor competencia de productos importados.
- Entre los rubros más afectados se mencionan textiles, maquinaria, materiales para la construcción y bienes de consumo durable.
- La UIA valora la baja de las tasas de interés a empresas, aunque advierte por el incremento de la morosidad y las dificultades de financiamiento para pymes.
“Es imprescindible contar con un esquema de abastecimiento de gas previsible y competitivo para sostener la producción y el empleo industrial durante el invierno”, remarcan desde la entidad fabril.
Con este diagnóstico, la UIA insiste en articular con el Gobierno nacional una hoja de ruta que combine seguridad de abastecimiento, tarifas razonables y herramientas de alivio transitorio para los sectores más expuestos, en un contexto de demanda débil y recuperación todavía incipiente.

