La Selección argentina abre la era post Messi

La Scaloneta, ante el desafío histórico de reemplazar a su capitán

NewsITe

La Selección argentina inicia una etapa inédita en su historia reciente: proyectar su futuro sin Lionel Messi, el capitán y emblema que marcó a fuego las últimas dos décadas del equipo nacional. Tras 21 años de presencia ininterrumpida con la camiseta albiceleste, el rosarino decidió poner punto final a su ciclo en el representativo mayor, decisión que, según admitió en la intimidad, le “duele en el alma”.

La noticia sacudió al fútbol argentino y mundial. El delantero que condujo a la Argentina al título en el Mundial de Qatar 2022, y que había sido clave también en las últimas Copas América, ya no formará parte de las próximas convocatorias. De este modo, el combinado que conduce Lionel Scaloni deberá afrontar, entre septiembre y octubre, su primera fecha FIFA sin el número 10 que fue referencia absoluta desde 2006.

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En la AFA y en el cuerpo técnico reconocen que comienza un proceso de reconstrucción futbolística y simbólica. No se trata solo de reemplazar al mejor jugador de su generación, sino de reordenar jerarquías internas, redefinir roles y encontrar un nuevo liderazgo tanto dentro como fuera del campo de juego. En redes sociales, el seleccionado despidió a Messi con un mensaje breve pero contundente: agradecimiento eterno, promesa de amor incondicional y la palabra que ya nadie discute para describirlo: “leyenda”.

Quién puede heredar la cinta y el liderazgo

Una de las primeras decisiones de Scaloni será elegir al nuevo capitán. En la lista de candidatos aparecen nombres con peso propio: el arquero Emiliano “Dibu” Martínez, figura clave en las últimas definiciones por penales; el defensor Cristian “Cuti” Romero, referente de la última línea; y mediocampistas como Leandro Paredes y Enzo Fernández, que ya han llevado la cinta en sus clubes y muestran carácter y ascendencia sobre el grupo.

Sin embargo, el desafío va más allá de la cinta. Messi no solo fue el capitán formal, sino también el líder natural del proyecto: el encargado de resolver partidos cerrados, de absorber presiones y de convertirse en faro futbolístico en momentos límite. Sus actuaciones en los dos últimos Mundiales son una muestra de esa incidencia: en Qatar 2022 se consagró como el mejor jugador del torneo y en la última cita mundialista anotó ocho goles decisivos en triunfos muchas veces agónicos.

El recambio táctico y las opciones que baraja Scaloni

La ausencia de Messi obligará a imaginar un equipo con nuevas sociedades ofensivas y, posiblemente, con otra estructura táctica. Una posibilidad es mantener la figura de un mediapunta que retroceda para conectarse con los volantes y arme juego, rol que podrían asumir jóvenes como Nicolás Paz o Thiago Almada. Otra alternativa es apostar por un doble nueve más definido, potenciando la dupla Lautaro Martínez – Julián Álvarez, que ya demostró entendimiento en diversos tramos del ciclo.

También está sobre la mesa la chance de explotar más las bandas. Jugadores como Nicolás González o Giuliano Simeone pueden ganar protagonismo en los costados, sumando desborde, presión alta y llegada al área. En paralelo, el cuerpo técnico no descarta reforzar la mitad de la cancha con un volante extra para recuperar el sello de juego asociado que caracterizó al equipo en el arranque del ciclo Scaloni.

Otra variante es el regreso a una línea de cinco defensores en ciertos partidos, un dibujo que el entrenador ya utilizó con éxito en diferentes fases de competencias recientes. La flexibilidad táctica, una de las marcas de la gestión Scaloni, será clave para encontrar la mejor versión del seleccionado sin el recurso extraordinario que significaba Messi con la pelota en los pies.

La agenda inmediata y el horizonte mundialista sin el 10

En el corto plazo, Argentina tendrá rodaje en las fechas FIFA de septiembre y octubre, con cuatro partidos en 16 días y amistosos aún por definir. Serán los primeros exámenes formales de esta nueva era, con especial atención en cómo responde el grupo sin su máximo referente y qué jóvenes logran dar el paso al frente para quedarse con un lugar protagónico.

A mediano y largo plazo, la planificación contempla la Copa América 2028 como gran banco de pruebas previo al Mundial 2030, donde la Selección será anfitriona en el partido inaugural. Por primera vez en 24 años, el plantel afrontará una cita mundialista sin Lionel Messi en la nómina, lo que abre el desafío de forjar una nueva figura estelar, como sucedió en su momento con Diego Maradona y luego con el propio Messi.

Mientras el país asimila la despedida del capitán, la Scaloneta se prepara para demostrar que el legado del 10 puede convertirse en impulso y no en peso. La misión será sostener la competitividad de un equipo campeón del mundo y, al mismo tiempo, abrirle la puerta a la próxima gran estrella del fútbol argentino.

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