Hoy la selección volvió a las prácticas luego del triunfo sobre Australia y un domingo de descanso para el plantel. Ángel Di María y Papu Gómez trabajaron en el gimnasio. “Fideo” habría mostrado buenas señales de recuperación y volvería a entrenar con normalidad este miércoles.

EZEQUIEL GUISONE
Desde Qatar
Enviado especial
La ausencia de Di María en la victoria de octavos de final ante Australia se hizo sentir, y es por eso que el principal foco de atención de esta semana pasa por saber si el rosarino podrá jugar desde el arranque este viernes ante Países Bajos.
Este lunes el plantel volvió a los entrenamientos luego de un día de descanso, y los únicos futbolistas que no saltaron al campo de juego durante los primeros 15 minutos (a los que tenemos acceso la prensa acreditada) fueron justamente Di María y Alejandro Gómez, que fue reemplazado a los 4 minutos del segundo tiempo frente a los australianos con un esguince leve de tobillo. “Papu” no logró redondear una destacada tarea el sábado y, más allá de que se recupere de su molestia, correría desde atrás para repetir su presencia desde el arranque en el choque de cuartos de final.
Scaloni va a esperar a Di María hasta último momento y sin dudas su ingreso por Gomez es el cambio que el DT meterá en el ataque ante los neerlandeses. En caso de que Fideo no llegue, se abre un abanico de posibilidades. Ante Australia el que entró por Papu fue Lisandro Martínez. Scaloni quedó muy conforme con la tarea del defensor del Manchester United tirándose más a la izquierda de la defensa, adelantando a Acuña a una posición más ofensiva, por lo que es una variable a tener en cuenta.
Otra opción -menos probable- que se plantea es el regreso de Leandro Paredes o de Guido Rodriguez al mediocampo, corriendo así a Enzo Fernández como interno por izquierda y llevando a Mac Allister más a una posición de ataque.
Los neerlandeses son el rival de mayor jerarquía que tendrá enfrente el seleccionado nacional en lo que va del Mundial. Ha superado las instancias anteriores merced a su jerarquía individual, sin ser claro dominador. El partido que empató ante Ecuador fue una muestra de ello, y lo mismo ocurrió en octavos de final frente a Estados Unidos, en el que los norteamericanos tuvieron una mayor posesión del balón y remataron mucho más al arco que quienes resultaron vencedores. Esta disposición neerlandesa llevará a Argentina una vez más a asumir el protagonismo, pero con la obligación cada vez más grande de no cometer errores en la última línea, porque depender del heroísmo de Dibu Martínez puede que no sea suficiente en la instancia que se viene.

